
El cine Terraza Palacio
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El cine “Terraza Palacio” fue un signo elocuente de los años sesenta del siglo pasado y de aquella época -época idónea para los que querían divertirse y sus posibilidades económicas les permitían hacer realidad esta aspiración- y porque fue un eslabón más de la voluntad de un hombre que de la nada, a base de inteligencia, sacrificios y tesón, supo crear un imperio económico: Sánchez Ramade.
En los años cincuenta y sesenta del siglo XX una de las inversiones más seguras era el cine. Todavía no existían los coches en número tan elevado, como ocurriría décadas más tarde, y los ciudadanos se conformaban con reservar las entradas de algunos de los numerosos cines que se asentaban en nuestra ciudad. En la fecha canicular, aumentaban considerablemente el número de locales cinematográficos con la apertura de cines de verano en los diversos barrios huelvanos (“Viaplana”, “Isla Chica”, “Miramar”, “Jardín Cinema”…). El “Terraza Palacio” se alojaba en un espléndido edificio de planta baja que, para su función como cine de verano, reunía inmejorables condiciones, a las que había que añadir la ventaja de su emplazamiento en la antigua calle General Mola, número 16 (actual Plus Ultra). En este sentido, ocupaba el espacio que más tarde tuvo la prestigiosa firma “Arcos Centro Comercial”, con la pantalla que detrás tenía la calle José Nogales y, a la izquierda, el ambigú.
Aparentemente nada había en la fachada que pudiera llamar la atención del transeúnte o visitante, que, no obstante, no la calificaba de fea.
El arquitecto, José Miguel Rodríguez Cordero, se encontró con un solar, de forma rectangular (“con un fondo de 45,50 metros y una longitud media de 12,50, ascendiendo en su superficie a 550 m/m”), procedente de la demolición de una finca, que conservaba sus medianerías laterales en perfecto estado, por ser los edificios colindantes (“Unión y el Fénix” y “Telefónica”) de reciente y sólida construcción. Así, que la obra que tuvo que realizar para transformarla en cine fue mínima: se redujo a una crujía de fachada y un muro de pantalla. “La crujía de la fachada se construyó en la planta baja en toda la anchura de la fachada (de 15 metros) por tres metros de fondo para cobijar los servicios de aseos y taquillas y para soportar la cabina que se construyó centrada en la segunda planta”. En la segunda planta se levantaron, arrogantes, dos pequeñas pérgolas laterales a la cabina, para que las enredaderas le diera dignidad al edificio que tan privilegiado emplazamiento tenía. La composición de la fachada se enmarcó mediante dos pilastrones de ladrillos cerámicos, avitolados, que flanquearon los tres huecos de las puertas, que fueron rematados por una visera con un rótulo luminoso que anunciaba el Cine y que estaba coronada por un gran ventanal formado por paneles de hormigón, tipo “sach”. La cornisa era tan sencilla que no tenía pretensiones de alcanzar la belleza, estaba rematada de hormigón. El paramento estaba enlucido de cemento y pinturas de colores vivos. Los laterales de la fachada eran lisos para fijar la cartelera. El citado arquitecto, contó con la colaboración del aparejador José María González Azcona. Y vamos a detallar el interior del Cine: La pantalla se construyó de tabiques dobles a la capuchina sobre la medianería que el arquitecto encontró. En la parte baja situó pilastras laterales a las que acopló contrafuertes de tabique con la finalidad de que formaran nervios decorativos. En la parte superior de las pilastras se observaban nichos para colocar los altavoces. La pantalla se reflectó, formando embocadura con una doble hilera de tabique con 40 centímetros de vuelo. Para darle un mayor realce al edificio, el original arquitecto construyó una jardinera o arríate pasamental.
El espectador que se disponía a ver la película de turno, se encontraba con un patio inmenso (capaz para albergar 756 sillas) que poseía una rasante adecuada y un pavimento arenado con albero y tres pasillos longitudinales suficientes para la cómoda circulación del público. Como los precios que tenía que pagarse en taquilla eran muy baratos, al finalizar cada verano, la saga de los Sánchez Ramade se frotaba las manos de satisfacción por el éxito económico obtenido.
En el Legajo del A. M. H., 231, número 1275, conocemos que el presupuesto que tuvo que abonar Eugenio Sánchez Ramade ascendió aproximadamente a 60.000 pesetas
Un anuncio inserto en las páginas del diario “Odiel” del 21 de julio de 1960, anunciaba su inauguración:
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Efectivamente. La Empresa Sánchez Ramade también explotaba el “Palacio del Cine”, que se ubicaba en la calle Béjar.
En este primer verano, 1960, la empresa exhibió en la pantalla de este cine una auténtica selección de excelentes películas:
27 de julio: “El campeón y la bailarina”.
28 de julio: “Maternidad imposible”, interpretada por Linna Marques.
29 de julio: “Defiéndete Callagnan”, por Tony Whrigt.
2 de agosto: “Sabela vuelve al ataque”, por Sylvia Koscina y Renato Salvatore.
3 de agosto: “El vizconde de Montecristo”.
21 de agosto: “Diego Corrientes”, por José Suárez y Marisa de Leza.
31 de agosto: “El albergue de la Sexta Felicidad”, por Ingrid Bergman.
El día 25 de septiembre, cesaba la actividad de este cine de verano con la película
titulada “El Archiduque y la Costurera”, por Ziemann y Rodolf Pratk.
El 10 de junio de 1961 se inauguraba la temporada del “Terraza Palacio” con el film “Los puentes de Toko-ki”, por Gener Nebly. Williams Holden, Mickey Rooney y Frederich March.
Con excelentes entradas de público continuó la temporada que finalizó el día 1 de octubre de 1961. Aquél día se proyectó un film de acción: “Las aventuras de Quintín Durward”, de Robert Taylor y Kay Kindall.
La temporada de 1962 la comenzaba el 10 de junio con el estreno de “Llamad al 22-22, Inspector Sheridan”, por Ubaldo Lay y Nidtar Duca.
El éxito apoteósico de aquel verano fue, sin duda, el estreno –así lo anunciaba la Empresa en “Odiel” el 15 de julio- de la película de Marisol, “Ha llegado un ángel”,
Con la proyección, el 26 de septiembre de 1962, de “Anatomía de un asesinato”, interpretada por James Stewart y Lee Remick, finalizaba la temporada veraniega de 1962.
En el verano de 1963 este Cine no abrió sus puertas. No obstante, la Empresa tuvo mucha actividad en sus cines “Palacio del Cine” y “Central Cinema” y en las películas que proyectaba en el Estadio Cinema (en el Estadio Municipal también se daban sesiones de cine).
En las fechas caniculares de 1964, citemos dos éxitos: “Rocambole”, proyectada el día de la inauguración de temporada (24 de junio) y el día 3 de Agosto, “Los viciosos”. Como actores: Graciela Borges y Jorge Salcedo.
Y llegamos al epílogo de este cine: la temporada de 1965. La inauguración la tuvo con un estreno que se convirtió en un gran éxito; “¡Qué noche la de aquel día!”, en el que los papeles estelares los tenían los integrantes del mejor conjunto músico-vocal de la Historia, “The Beatles”.
Recordemos otros éxitos:
22 de julio: “Molly Brown”, interpretada por Debbie Reynold y H. Presnel.
29 de julio: “El desierto de Pigalle”, de Anne Girardot y Pierre Travaud.
El 5 de agosto Mario Moreno “Cantinflas” arrancó muchas carcajadas con su película “Ahí está el detalle”.
4 de septiembre: “Los hijos del capitán Grant”, por Maurice Chevalier, Hayley Mills y George Sanders.
18 de septiembre: “El sabio en apuros”, por Fred Mac Murray y Nancy Olvin.
El 26 de septiembre de 1965 los cinéfilos se despedían de las excelencias veraniegas de esta pantalla, disfrutando con la deliciosa película de Rocío Dúrcal. “La chica del trébol”. En esta ocasión, el oponente masculino de Rocío era José Luis López Vázquez.
Antes de finiquitar la historia de este Cine, sepamos los motivos que indujeron a ello en una época en la que la actividad de un cine era un negocio serguro.
El solar donde estuvo ubicado el “Terraza Palacio” a lo largo de cinco años, procedía del derribo de un edificio que en el mismo espacio existía, cuya demolición se llevó a cabo por su dueño. Alfonso Ramírez de Arellano, Marqués de Encinares, previo expediente de declaración de ruina incoado a su instancia, y cuya tramitación, por la resuelta y unánime oposición de los inquilinos que habitaban el inmueble, dio origen a una larga y empeñada controversia administrativa que duró cerca de diez años.
En 1958, ya estaba vacío el inmueble, pero el Ayuntamiento, basado en que se encontraba en estado ruinoso, obligó a don Alfonso a que derribara la vivienda. A lo largo de meses, el propietario del solar intentó venderlo sin que lo pudiera conseguir, ya que existía una gran crisis en nuestro país. ¿Y si construyera por mi cuenta un nuevo edificio semejante al de la sede de la Compañía de Seguros”La Unión y el Fénix” Español? pensó el noble terrateniente. Se puso en contacto con el arquitecto Sr. Cánovas del Castillo, que había hecho el proyecto de la casa propiedad de la Compañía y éste le aseguró que en 1959 era imposible realizar una vivienda similar a la de “La Unión y el Fénix por menos de nueve millones de aquellas pesetas (su coste alcanzaba por metro cuadrado unas 4.000 mil pesetas, por lo que los 460 metros cuadrados que medía el solar y las decoraciones interiores y exteriores de los pisos supondría la desorbitada, para la época, cantidad de nueve millones de pesetas). No se arredró, y se puso en contacto con los diversos bancos que no le pudieron prestar la citada cuantía, ya que una disposición del Ministerio de Hacienda prohibía esta clase de préstamos.
En este callejón sin salida, llegó Eugenio Sánchez Ramade y le propuso alquilarle el solar para instalar en él un cine al aire libre. Llegaron a un acuerdo y firmaron un contrato de arrendamiento para la explotación del solar por espacio de cinco años, haciendo constar en dicho contrato que si encontraba alguna persona que quisiera comprarlo, el arrendatario, Sr. Sánchez Ramade, habría de dejarlo libre mediante una pequeña cantidad de indemnización al comprador. Así pues, cuando terminó el contrato en 1965, el “Terraza Palacio” se convirtió en una de las páginas del libro de la Historia del cinematógrafo en nuestra ciudad.
En estos años, el ruido que producían los altavoces del cine que historiamos, provocó la denuncia, ante al Ayuntamiento, de Antonio Ruiz Muño, propietario del Hotel “Victoria”, situado en la calle José Nogales y limítrofe, por lo tanto, con la parte trasera del “Terraza”. Esta denuncia derivó a que durante el verano de 1963, permaneciese el cine en total inactividad.
Si todos los locales y solares destinados a la actividad cinematográfica en nuestra ciudad, fueron empleados, en alguna ocasión, para otros fines (veladas de boxeo, baile, espectáculos flamencos o de otra índole), el “Terraza Palacio”, por su riguroso contrato de arrendamiento, en los cinco años en que estuvo vigente se dedicó, exclusivamente, a la proyección de películas.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Historia del Cine Terraza Palacio
martes, 16 de septiembre de 2008
Monumento a los Litri


Historia del conjunto escultórico a los “Litri”
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Desde el punto de vista de lo emocionalmente choquero, ofrece interés presentar a los amables lectores de estos trabajos de investigación la historia del conjunto escultórico a los “Litri”. Pero, antes buceemos en la Historia para tocar casi el fondo de la leyenda de la saga taurómaca más antigua del mundo, la de los “Litri”.
Comenzó esta dinastía sus pasos históricos (1) con el modesto quehacer taurino de Manuel Báez Aráuz “Mequi” (1830-1873) que toreó unas cuantas novilladas en Huelva y provincia. Su hijo, Miguel Báez Quintero (1869-1932) destacó en los años finales del siglo decimonónico e iniciales de la centuria XX, dejando su cartel de valiente y buen matador en las plazas de la Península, Francia y América. Le sucedió José Rodríguez Báez, “Litri II”, (1891-1958) su sobrino, infalible con la espada que en 1915 se marchó a América y nunca volvió de aquellas tierras hermanas. La bravura y el corazón de la cadena de los “Litri” la continuó Manuel Báez Fernández (1905-1926), que fue torero de emoción, de valentía temeraria, de bravura sin ejemplo, dominador del coraje y del músculo, que cayó en la lucha frente al “Extremeño”, toro del hierro de Guadalest, que con sus astas huidas obligó a Manolito a hacer un alto definitivo en su vida convertida en una vorágine de contratos, triunfos y sonrisas. El testigo de la saga lo tomó Miguel Báez Espuny, torero de valor y emoción que fue indiscutible figura en la clasificación nacional de toreros y que dejó como último eslabón de la cadena litrista a otro valiente, Miguel Báez Espínola.
Y era curioso que una dinastía que había llevado el nombre de Huelva por todo el mundo finalizando el siglo XX no tuviese un monumento que recordara a propios y extraños las proezas toreras que habían protagonizado los diversos “Litri”. Es bien cierto, que voces onubenses autorizadas (Pedro Muñoz (q.e.p.d), Antonio Fernández Jurado, Antonio José Martínez Navarro, en nombre de ADEPAH (Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico de Huelva); Jesús Barrios, Paco Salgado y otros) habían solicitado el Monumento a los “Litri”, pero las hojas del calendario caían sin cesar sin que se llevase a cabo lo que aspiraba todo el pueblo huelvano.
Por fin, en el alba del año 2000, la Fundación “El Monte” (actual “Cajasol”), siempre preocupada con todo lo relacionado con las tradiciones y la cultura de Huelva, no dudó en mostrar su respaldo económico (que inicialmente fue de nueve millones de pesetas), finalizando íntegramente la estatuaria.
El convenio entre el Excmo. Ayuntamiento de Huelva y la citada entidad bancaria se firmó el viernes, 30 de marzo de 2001.
Ambas entidades depositaron su confianza en un escultor de imponderable vocación, que siendo muy joven ya había demostrado su prematuro talento y que vivía y vive inmerso en su estudio de Aracena, mostrando una concentración sobrehumana para llevar a cabo las numerosas obras que le encargan. Nos referimos a Alberto Germán Franco.
Unos meses de precisión, vigor y firmeza de ejecución, precisaron un conjunto escultórico al que le fijaron fecha de su inauguración: Se celebraría el día 19 de enero de 2002. El sitio designado para la elevación del grupo escultórico sería el de la Plaza de los “Litri”, tan cercana a la desaparecida casa en la que nacieron y vivieron tres toreros de esta dinastía y murió “Litri I” y que había languidecido en sus últimos años. Creemos que fue un acierto total del Ayuntamiento que presidía (y sigue presidiendo) don Pedro Rodríguez González.
El autor del diseño del monumento hizo que la escultura mirara hacia el Norte, de tal modo que se la encontraran y fuese vista por todos los que entraran en Huelva por la Avenida de Andalucía en su camino hacia el centro de la ciudad.
En la plaza de los “Litri” el sol, el ambiente, el bullicio del público asistente al acto, todo, cantaba a la vida aquel día histórico del 19 de enero de 2002 en el que quedaría inmortalizada para siempre la saga torera.
El momento de descubrir el conjunto escultórico, cubierto por la bandera de Huelva, fue emocionante, indescriptible. Y todos pudimos observar una taza en la que se apoya el conjunto. Sobre ésta se acopla un plinto octogonal de piedra y un pedestal también octogonal con un perímetro inferior al plinto que acoge los relieves escultóricos de un metro y noventa centímetros en el que se representan cada una de las generaciones de la saga. El grupo escultórico queda coronado con la figura de Miguel Báez Espuny, vestido de semidiós torero, con la flámula en una mano y en la otra la espada que tantos triunfos le dio. El escultor, Alberto Germán Franco, nos presenta la imagen con ausencia de todo escorzo, en la peculiar inmovilidad que presagiaba la preparación de lo que se convertiría en el inicio de un “litrazo”, ya esperado por los aficionados.
El conjunto escultórico alcanza los ocho metros de altura según el proyecto, de los que tres pertenecen a la estatua de bronce que representa a Miguel Báez Espuny “Litri”. Es, después de la Fe Descubridora de la Punta del Sebo o Cebo, el monumento más alto de nuestra ciudad.
Si el artista pretendía que la figura se integrara como netamente huelvana, consiguió su objetivo, ya que todos, amantes o no del arte de Cúchares, se han identificado con ella, han coincidido en calificarla como notabilísima obra artística. En definitiva, conjunto escultórico cuya precisión, vigor expresivo e intensidad realista y firmeza de ejecución lo eleva por encima de muchos de los artistas de su tiempo.
(1) “La dinastía de los “Litri”, obra de Antonio José Martínez Navarro.
martes, 9 de septiembre de 2008
Central de electricidad "San José y San Antonio"


Central de Electricidad "San José y San Antonio"
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En la ciudad de patios porticados, de casas blanqueadas, de callejas dominadas por el olor a damas de noche y a salitre, evocadoras de romances, en la Huelva de principios del siglo XX, su iluminación nocturna se basaba en una clara luz de gas que alumbraba en unos mecheros que tenían vida como las velas. No obstante, en distintos establecimientos ya disponían de luz eléctrica. Pues bien, en esta capital existía un hombre, dechado de honestidad y amor hacia su patria chica, Huelva, que todo lo que tocaba lo convertía, cuan un rey Midas, en oro y que estaba dispuesto a que la promoción de su ciudad fuese una realidad: Antonio de Mora y Claros.
En los años de desenfrenada, febril actividad, en las que todas las horas del día no eran suficientes para desarrollar sus numerosas ocupaciones laborales, políticas y sociales, en el período comprendido entre 1905 a 1911 desarrolló todas sus aportaciones. Una de ellas, la creación de la Fábrica de Electricidad “San José y San Antonio”, se encargaría de proporcionar el fluido eléctrico a todos los locales y casas particulares de la ciudad a lo largo de más de dos épocas.
En la “Guía de Industria y Comercio”, que vio la luz en 1917, quedan citadas como únicas Fábricas de Electricidad existentes en tal fecha la de “The Huelva Gas and Electricity Compañía Limited”, que limitrofeaba con la Plaza de Toros de la Merced y que, en 1920, ya había cesado en su actividad; y la que historiamos, que se situaba en las proximidades de Peguerillas y que disponía de un magnífico y espacioso edificio.
En 1919, estando las arcas municipales vacías, la Fábrica “San José y San Antonio” suministró fluido eléctrico a la ciudad de Huelva sin que le cobrase la menor cantidad. Ese mismo año, Antonio de Mora y Claros cambió el alumbrado de gas por el de electricidad, y dotó a la ciudad, sufragado de su peculio particular, de un eficaz servicio de Bomberos.
En las actas municipales del 18 de junio de 1920, podemos apreciar el generoso impulso del ilustre patricio hacia su ciudad natal:
<<…El Sr. Silván expuso que ha observado el cambio del alumbrado eléctrico por gas, sin que el Ayuntamiento haya adoptado acuerdo alguno sobre el particular. El Sr. Presidente -se refiere al Sr. Mora y Claros- dijo que había ocupado la presidencia previamente para das las explicaciones que había de requerir el Sr. Silván, que el que habla es el propietario de la Central Eléctrica “San José y San Antonio” de la Fábrica del Gas, por lo cual ha creído conveniente hacer ensayos para el alumbrado público por gas a fin de que el Ayuntamiento pueda adaptar el que crea más conveniente y en tal concepto de ensayo se ha cambiado el alumbrado por el de gas en varias calles y en la plaza de las Monjas, que reitera lo que tiene ya manifestado y consta en acta; respecto al cobro del alumbrado en tiempo en el que el orador desempeñaba la Alcaldía añadiendo que para poder transferir lo que hubiera de gastarse el alumbrado y expresarse al final de año hace desde ahora solemne y expresa renuncia del importe de dicho alumbrado durante todo el presente año, fuese o no alcalde el que habla, comprometiéndose por último a no estudiar contrato con el Ayuntamiento para el citado alumbrado al que continuaría suministrando como si se tratase de un nuevo abonado y todo esto ejerciendo la Alcaldía como cuando abandonó dicho cargo…>>.
En mayo de 1920, la Fábrica de Electricidad de don Antonio va ampliando su número de clientes y, por ese motivo, solicita al Ayuntamiento la ampliación de sus instalaciones. En las Actas del 2 de junio de 1921, podemos leer la concesión del permiso solicitado:
<<…Dar permiso a don Antonio de Mora y Claros para ampliar su Fábrica de Electricidad sita en la carretera de Gibraleón con arreglo al plano que acompaña y autorizar a la Alcaldía para expedir la oportuna licencia para instalar en la Fábrica dos motores de 365 H. P. y un motor “Diesel” de 265, una vez transcurrido el plazo de agravios, sin que se formule reclamación alguna…>>.
Días después, 17 del mismo mes y año, el Ayuntamiento solicitaba a la Fábrica de Electricidad el coste del fluido que necesitaba para la iluminación de las escasas calles que ya disponían de este avance tecnológico:
<<…Se dio lectura a un informe de la Comisión Especial de Alumbrado, exponiendo que ha pedido a la Central Eléctrica “San José y San Antonio”, única existente en nuestra ciudad, nota de precio para el suministro de fluido eléctrico y de gas.
El precio señalado por dicha Central es de 35 céntimos de peseta por el metro cúbico de gas y 80 céntimos de peseta por el Kilovatio de electricidad cuya disminución a 60 en toma de peseta será posible cuando terminen de instalar los tres motores que en la actualidad se ha instalado en dicha Fábrica…>>.
La muerte de Antonio de Mora, acaecida en 1922, no significó el fin de la Fábrica de Electricidad. Así, en el Legajo, número 897 del Archivo Municipal de Huelva, podemos leer un trámite llevado a cabo, en octubre de 1923, por Francisco Hernández Espleguero, Administrador de la Central Eléctrica “San José y San Antonio”, sita en la carretera de Gibraleón, número 150. Posiblemente esta Central se mantendría vigente y enlazaría históricamente, en los años treinta, con la prestigiosa Compañía Sevillana de Electricidad, tan arraigada en estos lares.
martes, 12 de agosto de 2008
Jesús Medrano

Jesús Medrano, toreo con toda la pureza.
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En esta Historia Menuda vamos a sondear un poco en la historia del novillero y pulsar su corazón siempre inflamado por el arte de los “Litri” y “Chamaco”. Nos estamos refiriendo a Jesús Medrano Hernández.
Nació Jesús en la onubense calle de Concepción Rodríguez Garzón, número 19, enclavada en las Tres Ventanas, el 19 de octubre de 1973, casi arropado en un capote de paseo. Así, desde que empezó a andar a gatas sólo pensaba en la Fiesta. Después, se dio cuenta de que, viendo una corrida televisada, algo le conmovía por dentro. Sería torero. Además, qué otra profesión que no fuese la del toreo podía elegir quién era hijo del valiente novillero “Curro Rivas”.
Sus primeros juegos fueron fundas de estoque y los primeros amigos niños que toreaban con un palo y un trapo. Hasta tal punto, que toreó por vez primera en un Festival celebrado en Aljaraque en el que coincidió con Antonio Pérez “El Onubense” (q. e. p. d.), Manuel Suero “Batalla” y Fernando Moreno. Su debut acaeció en la segunda quincena de agosto de 1982, cuando apenas tenía 9 años.
Pasan los años y Jesús lleva sus libros bajo el brazo. Cuando apenas tenía 13 años le pregunta el reportero taurómaco del diario “Odiel” y él opina que “hace falta una Escuela Taurina en Huelva…”.
Se convierte Jesús en un mocito serio y callado, pero nada más que piensa en los toros. En esta etapa de aprendizaje toreó veintitantas novilladas sin picadores en toda Extremadura. Su finalidad, ir aprendiendo. Más tarde, torea en Huelva dos corridas sin picadores.
En estas fechas, y durante cerca de un año, Jesús estuvo entrenando en la operación de tentar los becerros y becerras en la hermosa dehesa de don Ramón Sánchez Ibarbue, situada en Pajanosa (Valdeflores) con el que, años más tarde, se convertiría en popular matador de toros, Manuel Díaz “El Cordobés”.
Alborea el año 1990 y ya tiene madurez su toreo. Lo hace con mucha pureza, interpretando su quehacer taurino con mucho sentimiento, porque cree que la base fundamental de un diestro debe ser la verdad. Comienza la temporada en una corrida que organizaron el Gobierno Civil y la Plaza de Toros. Se debió realizar el 8 de diciembre de 1989, pero las lluvias obligaron a que se ejecutara el Día de los Reyes Magos de 1990. Hicieron el paseíllo en el coso de la Merced, solos, sin cuadrillas, impecablemente vestidos de corto, Antonio Pérez “El Onubense”, Manolo Roca, Jesús Medrano y Rafi Acevedo. Los cuatro matadores tuvieron momentos muy brillantes, pero Medrano fue el triunfador, cortando 2 orejas y un rabo. Banderillearon con mucha solvencia, “El Peti” y Miguel Conde. Después, participa en una corrida de promoción celebrada el 13 de mayo del citado año en Guadalajara, alternando con Rafi Acevedo. Los dos onubenses consiguieron dos orejas cada uno. Semanas después toreó, consiguiendo una oreja, en Aracena, alternando con Jorge Buendía y Jesús de Fariñas; Jabugo (8 de julio, ganado de Rafael Iñiguez, alternando con Curro Vega, que sustituyó a Jesús Fariñas, y “El Paye”). Si no hubiera fallado con la espada hubiese triunfado plenamente); Cortegana (novillos de Íñiguez); Villafranca de los Barros (toreó tan bien, 2 orejas, que repitió actuación a la semana siguiente. Testigos de su éxito fueron Antonio Muñoz y Evaristo Carrasco), La Albuela (con Antonio Muñoz y “Umbreteño”, ganado de Concha Navarro; 8 de septiembre, novillada en el coso pacense de Puebla de Sáncho Pérez, cortándole, a su único novillo, las 2 orejas y el rabo. Al día siguiente, toreó en Ayamonte, en unión de Javier Conde, Jesús Fariñas, “Umbreteño” y el caballero rejoneador Ignacio Huelva, novillos del hierro de Guardiola… Este es el año de su presentación en Huelva, el 14 de septiembre. En una novillada de promoción con Álvaro Acevedo, Manolo Contreras, Joselito de los Reyes, Jorge Buendía y Antonio Muñoz. Una semana más tarde, torea mano a mano con “El Niño de la Piedad” y el rejoneador José Luis Hernández. En total, había toreado 9 corridas: 12 orejas y 2 rabos.
Su bautizo de sangre lo tuvo en un festival celebrado en Jabugo en el que toreaba con José Antonio Campuzano, Emilio Silvera, Curro Valle. El novillo del desaguisado, astado que sobresalía del festival, muy fuerte, por el que estuvo a punto de suspenderse el festival, le infirió una cornada que afortunadamente fue limpia. Pese a estar herido, le recetó una estocada que acabó con su vida. Después, otro buró en la plaza de Olivenza, al ejecutar la suerte suprema le rompió el menisco y los ligamentos. Con respecto a porrazos, se podrían contar por miles los que recibió a lo largo de su carrera novilleril. Él se acuerda de un golpe que recibió en Jabugo, quedó inconsciente y pudo acarrearle consecuencias muy serias.
El debut con picadores lo hizo en el albero de Moguer. Compañero de cartel fue Manuel Díaz “El Cordobés”. Estuvo tan fenomenal en la lidia que realizó que cortó 2 orejas y le dieron el premio a la mejor faena.
Recordemos algunos lances importantes que jalonaron su trayectoria taurina: En el coso de su patria chica toreó dos veces en la parte seria (completaba el espectáculo el “Bombero Torero”) y en una novillada con picadores en la que fue el triunfador. Lo acompañaron aquella tarde Francisco Barroso y el malagueño Ricardo Ortiz.
En Jabugo, el sábado 11 de julio de 1992, el empaque y la verdad con la que toreó Jesús a los novillos de Guardiola hicieron que saliera (al igual que Manuel Díaz “El Cordobés” y Contreras) a hombros por la puerta grande, por la que salen los semidioses toreros.
En Ayamonte, 30 de junio de 1991, con excelentes novillos de Ramón Sánchez. Compartieron con él aquella tarde torera, Manolo Gallardo y Jesús Fariñas. Jesús Medrano desplegó un toreo vibrante, revoloteando su capa al son de la brisa de la ría. Cortaron para él dos orejas. El 7 de septiembre de 1992, los aficionados ayamontinos fueron testigos de la óptima labor que Medrano le hizo a su primer toro (el segundo salió marrajo) en la que evidenció los excelentes progresos logrados que le hicieron ganar dos orejas. Los novillos, de José de la Puerta. Vestidos con trajes de luces aquella tarde iban también el sevillano José Luis Peralta y el onubense Contreras, que alcanzó 3 orejas. Tras otros triunfos, en Nerva, los aficionados se quedaron muy complacidos por la valiente faena que realizaron el 21 de agosto de 1994. Jesús Medrano, Jesús Fariñas y Raúl Corralejo…
En el anillo de Aracena hizo el paseíllo con la que sería famosa torera Cristina Sánchez, y con “El Cobo”.
Con el empresario de la plaza de Lucena del Puerto escrituró diversas corridas y festivales. Aquí salta la anécdota: Ocurría que desde hacía 20 años no se otorgaba ningún rabo. Pues bien, le tocó a Jesús un novillo jabonero de bonita lámina, se lo brindó a Miguel Báez “Litri” y, tras una excelente faena, le otorgaron dos orejas, rabo y pata.
En Rociana se le quería y se le quiere mucho. Así, toreó cinco corridas obteniendo en ellas 3 rabos. Alternó en ellas con los diestros Pepe Luis Vázquez, Pareja Obregón, Víctor Puerto, Francisco Barroso…
Si salir de nuestro país convierte a un matador de toros o novillos en internacional, Jesús Medrano lo fue, ya que toreó en el Sur de Francia, en Borbotán (Casahulon), realizando una buena brega. Coincidió con Pepín Liria.
El debut en su patria chica, como novillero con picadores, lo realizó junto a otros dos debutantes: Ricardo Ortiz y Francisco Barroso. Por tal motivo, hicieron el paseíllo desmonterados. Esta corrida, en la que se lidiaron novillos de Joaquín Buendía, de buena presentación y mejor juego, se efectuó el 30 de julio de 1993. Nuestro biografiado, brindó uno de sus novillos a Matías Vizcaíno, su apoderado. Obtuvo el único trofeo de la corrida. “Huelva Información” añadía: “… Jesús Medrano, primer triunfador de las Colombinas…”.
En Montilla (Córdoba) participó en una novillada, bureles de la dehesa de Chamaco, en el que estuvo tan afortunado que le dieron el premio al “Mejor Novillero de Andalucía” y le hicieron una entrevista que apareció en Canal Sur Televisión; en Jabugo (ciudad en el que tuvo gran cartel), toreó en compañía de Manuel Díaz “El Cordobés y Manolo Contreras, faena que quedó en la retina de los que la presenciaron. La faena de la que tiene mejor recuerdo la dio en Málaga capital, astados de Concha y Sierra. Compañero de brega, Tobali. Aquella fue una .faena de dimensión en la que cree que alcanzó la máxima madurez como lidiador.
De los numerosos triunfos de su última época, recordemos el que obtuvo en el redondel de Zalamea el 10 de septiembre de 2000. Los novillos habían pastado en la ganadería de Hermanos Rubio Martínez. Eran corniveletos, esto es, sus cuernos eran dos navajas albaceteñas. Alternó con Enrique Peña, que estuvo valiente y le cedieron una oreja. Jesús Medrano fue el triunfador con cuatro orejas y la apoteosis. Jesús Medrano se retiró del planeta de los toros en el año 2005, en la corrida ya citada de Málaga.
El punto débil de Jesús Medrano fue la espada. Así, el viernes 10 de septiembre de 1999 debió obtener un éxito ruidoso en Moguer, pero estropeó su labor con los aceros y se quedó en dos silencios. Por cierto, alternó con Rafael Roca (cuatro orejas) Fernando Toronjo (vuelta al ruedo) y José Luis Cañaveral (un trofeo).
En definitiva, novillero que contó con el valor y la técnica necesarios para alcanzar el doctorado taurino, pero su prematura trayectoria (si hubiese iniciado su trayectoria a los 15 ó 16 años hubiera tenido más fluidez su carrera) y no ser un certero estoqueador, le privaron de alcanzar cumbres del toreo más elevadas.
jueves, 7 de agosto de 2008
la dulce historia onubense de los caramelos

La dulce historia onubense de los caramelos. (I)
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Un caramelo es un alimento preparado generalmente a base de azúcar. Se consigue mediante la cocción de azúcar. Este puede consumirme como líquido, tal es el caso del caramelo que se añade por encima del flan, o como sólido. El caramelo solidificado se consume habitualmente dejándolo deshacer en la boca. A este se le suele añadir sabores diversos.
Como vendedor ambulante de caramelos, debemos gentil recuerdo a José González Pérez, conocido con el remoquete de “Panfrito”, que actuó en diversos equipos de fútbol de nuestra capital en la demarcación de cancerbero, a quien el Real Club Recreativo de Huelva le dio un partido de homenaje en 1940, por haber defendido sus colores. “Panfrito”, fue también el autor del libro “Historia del fútbol en Huelva y provincia”, obra que gozó de gran prestigio en nuestra ciudad. Pues bien, José González vendía a los pasajeros de las líneas férreas de Sevilla-Huelva y Zafra-Huelva unos descomunales caramelos popularmente conocidos como “adoquines”. Estaban éstos envueltos en cinco papeles diferentes cuyos colores eran: verde (para los caramelos de sabor a menta), amarillo (limón); rosa (fresa) y rojo (naranja) y los adquiría, al por mayor, en la Tienda de Blas, calle Rábida, donde también vendían unos caramelos de chocolate con almendras, inaccesibles para los bolsillos modestos.
En 1939, viene destinado a Huelva, en calidad de Delegado de la O. N. C. E., el que años más tarde fue ilustre compositor, Primitivo Lázaro. Con gran visión de futuro, pensó en la Casa Colón como sede de su Organización. No lo pudo adquirir porque el Consejo Superior de Ciegos de la Organización consideró que tres millones y medio de pesetas era una cantidad demasiado alta para destinarla a Huelva, sin tener en cuenta que esa finca vale hoy ochenta o noventa millones de euros y en la cual él se proponía instalar la Delegación Provincial, un colegio para Niños, Residencia para afiliados sin hogar y, sobre todo, Fábrica de caramelos.
Ante la negativa del Consejo Superior, compró el edificio rotulado con el número 5 de la Alameda Sundheim, un precioso chalet, estilo palacio, que había sido elevado en 1868 por el magnate alemán Guillermo Sundheim y Giesse, y que tuvo el honor de albergar, compartido con una embarcación surta en la ría, catorce años, más tarde al Rey Don Alfonso XII cuando estuvo en Huelva.
En los años cincuenta del siglo pasado, cuando nuestro país salía del negro túnel de la racionamiento de alimentos, llegaron a nuestra ciudad los caramelos “Trébol”, de la Casa “Tucán”. Los niños huelvanos comenzaron a consumirlos en gran cantidad por dos razones: por su calidad, y porque un número determinado de envoltorios enviados en un sobre a la central de la Casa los hacía participar en un sorteo. En el “Odiel” del 11 de abril de 1956, los caramelos “Trébol” llevaron grandes premios al Colegio Francés de Huelva: un velomotor “Mosquito”, cinco bicicletas, doce relojes “Techacs”, doscientos veintiocho plumas estilográficas y numerosas bolsas de… caramelos “Trébol”.
A lo largo de muchas décadas, Huelva ha asistido siempre a la invasión de sus calles y plazas por las comitivas de los Reyes Magos. Así, mientras sus pajes y ayudantes desde las carrozas arrojan confetis y serpentinas, ellos arrojan caramelos a los miles y miles de huelvanos que contemplan el paso de la Cabalgata. A juzgar por la violencia con que tiran los caramelos, más que Reyes de Oriente parecen honderos baleares.
Pero sigamos a respetuosa distancia a un conocido personaje, y donde él entre, entremos nosotros; cruza con celeridad la calle Concepción y se detiene a saludar a un amigo a quien da un caramelo. Se trata de Diego Díaz Hierro, huelvano, y José Manuel de Lara, hijo de Guadix (Granada). Ambos son gente de la pluma. El primero es insigne historiador. El segundo es un poeta de reconocida sensibilidad. Después de tratar sobre diversas cuestiones, don Diego continúa sus pasos y se detiene ante otro amigo al que también le ofrece otro caramelo. Y así iba, dando caramelos por doquier. No nos cabe la menor duda de que a su muerte le cedió a nuestra ciudad el más hermoso de los caramelos: su excelente archivo histórico.
El 13 de enero de 1974, llegó a la Ciudad de los Niños un coche de los bomberos onubenses. Pero no para apagar un fuego, sino a llevar un importante cargamento de caramelos que el “Rey Baltasar” -Carlos García-Iglesias Blount- donaba para los pequeños de forma personal. Por cierto, para ayudar a la supervivencia de esta encomiable Obra, a lo largo de los años se han organizado diversas campañas llamadas “Operación Toallas”, “Operación Ladrillo”, etc. La “Operación Juguetes” (1972), terminó felizmente: La firma Ibáñez Hermanos-J. Barba le regaló a la Ciudad de los Niños un magnífico televisor en color; los hermanos Rafael y Pedro Estévez le llevaron treinta kilos de caramelos. También colaboraron “Nuevas Galerías”, Electrodomésticos “Gredos”, Raya, Álvarez-Entrena, Antonio Pelayo, Amador Suárez…
En los años sesenta y setenta del siglo pasado, algunos de los circos que actuaron en Huelva solía repartir caramelos entre el público joven de sus gradas. Citemos en esta postura al Circo Monumental y al espectáculo que encabezaba la llamada “Pippi Calzaslargas de Huelva”:
<<… Seguidamente hizo su aparición a lomos de un caballo blanco con grandes lunares negros, la “Pippi Calzaslargas de Huelva”, que repartió a la chiquillería caramelos y golosinas entre el regocijo de los niños…>>.
Los kioscos siempre han sido buques insignias en la venta de frutos secos, caramelos y otras golosinas. En representación de este colectivo, traigamos al popular Manuel. El primer puesto lo tuvo en 1936 en la calle Rábida. De allí se pasó a otro (de mayores dimensiones) que instaló en la calle Alfonso XII y, en 1952, situó su último negocio en la plaza de las Monjas
En su puesto vendía pipas y caramelos de todas las clases, periódicos y aspirinas y cuanto pudiesen desear los niños y los mayores.
En abril de 1962, se inserta en el “Odiel” un anuncio que decía:
<
Estos fueron los comienzos de la célebre marca “Pictolín” en nuestra ciudad.
El 13 de diciembre de 1963, amplió su negocio, trasladándose a un amplísimo local de la calle Béjar, Antonio Sánchez Mena, el hombre que más caramelos ha vendido en nuestra ciudad, acreditado por tal motivo en nuestra ciudad como “Rey de los Caramelos”. Como curiosidad, Sánchez Mena siguió la tradición de vender los “adoquines” en nuestra ciudad y fue el primer industrial en nuestra ciudad que vendió los célebres “Chupachups” en los años iniciales de la década de los sesenta.
En el año 1980, comenzaron a verse los caramelos con palitos.
En los últimos años se ha desarrollado la “cultura del caramelo”. Así, los ofrecen numerosos comercios onubenses (“Fotodoze”, “General Óptica”, en diversos hospitales, El Monte, a los que se acercan a admirar sus magníficos Belenes; la Caixa y casi todas las restantes entidades bancarias…). En este sentido, los dirigentes de EMTUSA, capitaneados por los señores Nieves y Benjumea, pensaron que debían devolver a los ciudadanos algo de los que ellos le ofrecían. Si los usuarios le aportaban a la Empresa sus dádivas utilizando el transporte, ellos debían darles, además de este servicio, un trato más humano del que se había ofrecido hasta aquellos instantes. Así, se introdujeron en las tradiciones de Huelva: Comenzaron a poner en los autobuses varios “Papa Noel” que animaron y festejaron la fiesta de la Navidad; en Reyes, también se observaban en los coches a los Monarcas de Oriente que felicitaban a la gente que subía a los autobuses y repartían caramelos a raudales…
En la actualidad, son varias las “Mecas de los Caramelos”, varios los establecimientos en los que los niños pueden adquirirlos en todas sus gamas y sabores: “María Luisa”, en el Mercado del Carmen, que confecciona estupendas piñatas repletas de caramelos y otras golosinas; “El Torrat” y los grandes almacenes, como “Carrefour”, “Hipercor”, “Mercadona”… Y hasta los diabéticos se han visto favorecidos en los últimos años, con la aparición de un caramelo que no tiene azúcar y que gracias a los edulcorantes consigue un dulce sabor similar al del tradicional caramelo.
Como vendedor ambulante de caramelos, debemos gentil recuerdo a José González Pérez, conocido con el remoquete de “Panfrito”, que actuó en diversos equipos de fútbol de nuestra capital en la demarcación de cancerbero, a quien el Real Club Recreativo de Huelva le dio un partido de homenaje en 1940, por haber defendido sus colores. “Panfrito”, fue también el autor del libro “Historia del fútbol en Huelva y provincia”, obra que gozó de gran prestigio en nuestra ciudad. Pues bien, José González vendía a los pasajeros de las líneas férreas de Sevilla-Huelva y Zafra-Huelva unos descomunales caramelos popularmente conocidos como “adoquines”. Estaban éstos envueltos en cinco papeles diferentes cuyos colores eran: verde (para los caramelos de sabor a menta), amarillo (limón); rosa (fresa) y rojo (naranja) y los adquiría, al por mayor, en la Tienda de Blas, calle Rábida, donde también vendían unos caramelos de chocolate con almendras, inaccesibles para los bolsillos modestos.
En 1939, viene destinado a Huelva, en calidad de Delegado de la O. N. C. E., el que años más tarde fue ilustre compositor, Primitivo Lázaro. Con gran visión de futuro, pensó en la Casa Colón como sede de su Organización. No lo pudo adquirir porque el Consejo Superior de Ciegos de la Organización consideró que tres millones y medio de pesetas era una cantidad demasiado alta para destinarla a Huelva, sin tener en cuenta que esa finca vale hoy ochenta o noventa millones de euros y en la cual él se proponía instalar la Delegación Provincial, un colegio para Niños, Residencia para afiliados sin hogar y, sobre todo, Fábrica de caramelos.
Ante la negativa del Consejo Superior, compró el edificio rotulado con el número 5 de la Alameda Sundheim, un precioso chalet, estilo palacio, que había sido elevado en 1868 por el magnate alemán Guillermo Sundheim y Giesse, y que tuvo el honor de albergar, compartido con una embarcación surta en la ría, catorce años, más tarde al Rey Don Alfonso XII cuando estuvo en Huelva.
En los años cincuenta del siglo pasado, cuando nuestro país salía del negro túnel de la racionamiento de alimentos, llegaron a nuestra ciudad los caramelos “Trébol”, de la Casa “Tucán”. Los niños huelvanos comenzaron a consumirlos en gran cantidad por dos razones: por su calidad, y porque un número determinado de envoltorios enviados en un sobre a la central de la Casa los hacía participar en un sorteo. En el “Odiel” del 11 de abril de 1956, los caramelos “Trébol” llevaron grandes premios al Colegio Francés de Huelva: un velomotor “Mosquito”, cinco bicicletas, doce relojes “Techacs”, doscientos veintiocho plumas estilográficas y numerosas bolsas de… caramelos “Trébol”.
A lo largo de muchas décadas, Huelva ha asistido siempre a la invasión de sus calles y plazas por las comitivas de los Reyes Magos. Así, mientras sus pajes y ayudantes desde las carrozas arrojan confetis y serpentinas, ellos arrojan caramelos a los miles y miles de huelvanos que contemplan el paso de la Cabalgata. A juzgar por la violencia con que tiran los caramelos, más que Reyes de Oriente parecen honderos baleares.
Pero sigamos a respetuosa distancia a un conocido personaje, y donde él entre, entremos nosotros; cruza con celeridad la calle Concepción y se detiene a saludar a un amigo a quien da un caramelo. Se trata de Diego Díaz Hierro, huelvano, y José Manuel de Lara, hijo de Guadix (Granada). Ambos son gente de la pluma. El primero es insigne historiador. El segundo es un poeta de reconocida sensibilidad. Después de tratar sobre diversas cuestiones, don Diego continúa sus pasos y se detiene ante otro amigo al que también le ofrece otro caramelo. Y así iba, dando caramelos por doquier. No nos cabe la menor duda de que a su muerte le cedió a nuestra ciudad el más hermoso de los caramelos: su excelente archivo histórico.
El 13 de enero de 1974, llegó a la Ciudad de los Niños un coche de los bomberos onubenses. Pero no para apagar un fuego, sino a llevar un importante cargamento de caramelos que el “Rey Baltasar” -Carlos García-Iglesias Blount- donaba para los pequeños de forma personal. Por cierto, para ayudar a la supervivencia de esta encomiable Obra, a lo largo de los años se han organizado diversas campañas llamadas “Operación Toallas”, “Operación Ladrillo”, etc. La “Operación Juguetes” (1972), terminó felizmente: La firma Ibáñez Hermanos-J. Barba le regaló a la Ciudad de los Niños un magnífico televisor en color; los hermanos Rafael y Pedro Estévez le llevaron treinta kilos de caramelos. También colaboraron “Nuevas Galerías”, Electrodomésticos “Gredos”, Raya, Álvarez-Entrena, Antonio Pelayo, Amador Suárez…
En los años sesenta y setenta del siglo pasado, algunos de los circos que actuaron en Huelva solía repartir caramelos entre el público joven de sus gradas. Citemos en esta postura al Circo Monumental y al espectáculo que encabezaba la llamada “Pippi Calzaslargas de Huelva”:
<<… Seguidamente hizo su aparición a lomos de un caballo blanco con grandes lunares negros, la “Pippi Calzaslargas de Huelva”, que repartió a la chiquillería caramelos y golosinas entre el regocijo de los niños…>>.
Los kioscos siempre han sido buques insignias en la venta de frutos secos, caramelos y otras golosinas. En representación de este colectivo, traigamos al popular Manuel. El primer puesto lo tuvo en 1936 en la calle Rábida. De allí se pasó a otro (de mayores dimensiones) que instaló en la calle Alfonso XII y, en 1952, situó su último negocio en la plaza de las Monjas
En su puesto vendía pipas y caramelos de todas las clases, periódicos y aspirinas y cuanto pudiesen desear los niños y los mayores.
En abril de 1962, se inserta en el “Odiel” un anuncio que decía:
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Estos fueron los comienzos de la célebre marca “Pictolín” en nuestra ciudad.
El 13 de diciembre de 1963, amplió su negocio, trasladándose a un amplísimo local de la calle Béjar, Antonio Sánchez Mena, el hombre que más caramelos ha vendido en nuestra ciudad, acreditado por tal motivo en nuestra ciudad como “Rey de los Caramelos”. Como curiosidad, Sánchez Mena siguió la tradición de vender los “adoquines” en nuestra ciudad y fue el primer industrial en nuestra ciudad que vendió los célebres “Chupachups” en los años iniciales de la década de los sesenta.
En el año 1980, comenzaron a verse los caramelos con palitos.
En los últimos años se ha desarrollado la “cultura del caramelo”. Así, los ofrecen numerosos comercios onubenses (“Fotodoze”, “General Óptica”, en diversos hospitales, El Monte, a los que se acercan a admirar sus magníficos Belenes; la Caixa y casi todas las restantes entidades bancarias…). En este sentido, los dirigentes de EMTUSA, capitaneados por los señores Nieves y Benjumea, pensaron que debían devolver a los ciudadanos algo de los que ellos le ofrecían. Si los usuarios le aportaban a la Empresa sus dádivas utilizando el transporte, ellos debían darles, además de este servicio, un trato más humano del que se había ofrecido hasta aquellos instantes. Así, se introdujeron en las tradiciones de Huelva: Comenzaron a poner en los autobuses varios “Papa Noel” que animaron y festejaron la fiesta de la Navidad; en Reyes, también se observaban en los coches a los Monarcas de Oriente que felicitaban a la gente que subía a los autobuses y repartían caramelos a raudales…
En la actualidad, son varias las “Mecas de los Caramelos”, varios los establecimientos en los que los niños pueden adquirirlos en todas sus gamas y sabores: “María Luisa”, en el Mercado del Carmen, que confecciona estupendas piñatas repletas de caramelos y otras golosinas; “El Torrat” y los grandes almacenes, como “Carrefour”, “Hipercor”, “Mercadona”… Y hasta los diabéticos se han visto favorecidos en los últimos años, con la aparición de un caramelo que no tiene azúcar y que gracias a los edulcorantes consigue un dulce sabor similar al del tradicional caramelo.
La importancia que en las últimas décadas han adquirido los caramelos nos mueve a divulgar algunos detalles relacionados con su historia en nuestra ciudad.
En una economía que buscaba la supervivencia como era la del siglo XIX, había pocas opciones para que la mayoría de los padres buscasen para sus retoños algo que no fuese el pan y los garbanzos.
La primera celebración de las Fiestas Colombinas se dio en 1880. Pues bien, casi desde la fecha indicada, en sus puestos siempre hicieron acto de presencia los suculentos caramelos que, a partir de la postguerra, comenzó a ofrecer a la gente menuda unos caramelos, redondos, descomunales, que todavía se siguen viendo en la anual efemérides.
Rompe el siglo XX y los caramelos que se vendían en nuestro país (y, por extensión, en Huelva) eran los de la acreditada marca “Matías López”.
En los primeros años de la citada centuria, se le daban a los Caramelos “P. Catalá” unas propiedades que distaban mucho de tener:
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Los tres primeros establecimientos que mostraron los caramelos en sus más sofisticados formatos fueron el ultramarino “Los Ángeles” y las confiterías “El Buen Gusto” y “Jorva”.
Como aportación al comercio de Huelva de “Los Ángeles” podemos considerar los medidores de capacidad para garbanzos y habichuelas, el cuchillo guillotina para cortar el bacalao, los artísticos utensilios de cristal que contenían caramelos, envueltos en los más vistosos papeles y chocolatinas y los soportes para colocar el jamón y poder cortarlo en lonchas con más comodidad.
Los caramelos de la Confitería “El Buen Gusto” le merecieron unos simpáticos versos, en uno de cuyos cuartetos se leía:
“…Hoy ya no sienten desvelos,
los padres han perdido el susto
porque compran caramelos
y bombones en “El Buen Gusto”…
También destacó, a partir de 1914, en la exposición y venta de los caramelos “Jorva”.
En tiempos de la II República española, ocurrió un curioso lance en la que los caramelos “Eureka” se vieron envueltos en la picaresca. Su representante en Huelva, Antonio Hervás, mandaba insertar en “La Provincia” del 13 de junio de 1933, el siguiente aviso:
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Finalizando agosto de 1938 la guerra civil comienza a declinar hacia su desenlace final siete meses más tarde (1 de abril de 1939). Es el momento en el que los nuevos mentores deciden cuáles eran los alimentos que no se consideraban como de consumo de primera necesidad, con la finalidad de gravarlos con un diez por ciento. Es obvio que los caramelos estaban en esta relación, pero conozcamos otros pertenecientes a este grupo con algunos de los cuales es posible que no estemos de acuerdo: Jamón (de cualquier clase), salchichón, lomo embuchado, chorizo (desde 14 pesetas el kilo), sobrasada, mortadela, quesos, aceite refinados, mantequilla, mojama de lomo en atún, chocolate, galletas, confituras, pasas, orejones de frutas, dátiles, dulce de membrillo, confituras, mermeladas, aceitunas en frascos, cervezas, vinos comunes…
En el diario “Odiel” del 11 de septiembre de 1938, se anunciaba la llegada a nuestra ciudad de los caramelos “Estampas de Cine”, con los que los niños de Huelva además de degustar tan sabroso manjar podían coleccionar cromos y obtener diversos regalos, El anuncio decía:
<< ¡Eureka! Ya llegaron a Huelva los caramelos “Estampas de Cine”. Llenando un álbum obtendréis bonitos regalos. Depósito: General Mola, 10. Huelva>>.
Con el transcurrir de los meses y ante el éxito en sus ventas, “La Casa Caramelos Estampas de Cine” además de los cromos para completar los álbumes, a partir de octubre de 1938 comenzó a dar infinidad de pequeños vales para “Un paquete de cigarros “Ideales”, Una localidad “Butaca de Cine”, un lápiz de labios “Celic”, cinco caramelos, una pelota de goma…
Recordemos una de las numerosas relaciones de niños que fueron agraciados con un bonito regalo: Dolores Luengo, Encarnación y Enrique Reyes, Baltasar González Suero,
Miguel Miralles, José Mondedeu, José Márquez, Antonio Guisado Sánchez, Loli Calera Travieso, Isabel Monsa, José Díaz Romero, Conchita Farelo, Rafael Domínguez Tirado, Meli García Escalera e Isabel Cano
A partir de los años treinta el hechizo del Cine fue ganando adeptos. Los cinéfilos se sentaban cómodamente en sus sillas tras haber dejado en la taquilla el importe de la entrada
“¡Caramelos!”, gritaba sin cesar el vendedor en el interior del Cine, a fin de que los escasos niños a los que les sobraba algún céntimo pudiesen adquirirlos. Y las mandíbulas de estos pequeños no cesaban en su actividad, mientras se sorprendían con la aventura que admiraban.
El vendedor establecido de caramelos más popular fue Máximo Benito Pérez. Si en los años cuarenta por este nombre y estos apellidos nadie sabía de quien se hablaba, en cambio por el apodo “Marsi”, casi todos conocían que se estaban refiriendo al niño que vendía los caramelos en el Teatro “Mora”.
“Marsi” estuvo más de veinte años dedicado a la citada actividad y era de admirar que, pese a encantarle los caramelos, nunca se comió ninguno, ya que los tenía “tós contaos”.
Cualquier cine que se preciara de tener cierta categoría, tenía lo que se llamaba “Ambigú”, que disponía de frutos secos y caramelos. Con el tiempo, una disposición acabó prohibiendo la venta de estos artículos.
Como vendedor ambulante de caramelos, debemos gentil recuerdo a José González Pérez, conocido con el remoquete de “Panfrito”, que actuó en diversos equipos de fútbol de nuestra capital en la demarcación de cancerbero, a quien el Real Club Recreativo de Huelva le dio un partido de homenaje en 1940, por haber defendido sus colores. “Panfrito”, fue también el autor del libro “Historia del fútbol en Huelva y provincia”, obra que gozó de gran prestigio en nuestra ciudad. Pues bien, José González vendía a los pasajeros de las líneas férreas de Sevilla-Huelva y Zafra-Huelva unos descomunales caramelos popularmente conocidos como “adoquines”. Estaban éstos envueltos en cinco papeles diferentes cuyos colores eran: verde (para los caramelos de sabor a menta), amarillo (limón); rosa (fresa) y rojo (naranja) y los adquiría, al por mayor, en la Tienda de Blas, calle Rábida, donde también vendían unos caramelos de chocolate con almendras, inaccesibles para los bolsillos modestos.
En 1939, viene destinado a Huelva, en calidad de Delegado de la O. N. C. E., el que años más tarde fue ilustre compositor, Primitivo Lázaro. Con gran visión de futuro, pensó en la Casa Colón como sede de su Organización. No lo pudo adquirir porque el Consejo Superior de Ciegos de la Organización consideró que tres millones y medio de pesetas era una cantidad demasiado alta para destinarla a Huelva, sin tener en cuenta que esa finca vale hoy ochenta o noventa millones de euros y en la cual él se proponía instalar la Delegación Provincial, un colegio para Niños, Residencia para afiliados sin hogar y, sobre todo, Fábrica de caramelos.
Ante la negativa del Consejo Superior, compró el edificio rotulado con el número 5 de la Alameda Sundheim, un precioso chalet, estilo palacio, que había sido elevado en 1868 por el magnate alemán Guillermo Sundheim y Giesse, y que tuvo el honor de albergar, compartido con una embarcación surta en la ría, catorce años, más tarde al Rey Don Alfonso XII cuando estuvo en Huelva.
En los años cincuenta del siglo pasado, cuando nuestro país salía del negro túnel de la racionamiento de alimentos, llegaron a nuestra ciudad los caramelos “Trébol”, de la Casa “Tucán”. Los niños huelvanos comenzaron a consumirlos en gran cantidad por dos razones: por su calidad, y porque un número determinado de envoltorios enviados en un sobre a la central de la Casa los hacía participar en un sorteo. En el “Odiel” del 11 de abril de 1956, los caramelos “Trébol” llevaron grandes premios al Colegio Francés de Huelva: un velomotor “Mosquito”, cinco bicicletas, doce relojes “Techacs”, doscientos veintiocho plumas estilográficas y numerosas bolsas de… caramelos “Trébol”.
A lo largo de muchas décadas, Huelva ha asistido siempre a la invasión de sus calles y plazas por las comitivas de los Reyes Magos. Así, mientras sus pajes y ayudantes desde las carrozas arrojan confetis y serpentinas, ellos arrojan caramelos a los miles y miles de huelvanos que contemplan el paso de la Cabalgata. A juzgar por la violencia con que tiran los caramelos, más que Reyes de Oriente parecen honderos baleares.
Pero sigamos a respetuosa distancia a un conocido personaje, y donde él entre, entremos nosotros; cruza con celeridad la calle Concepción y se detiene a saludar a un amigo a quien da un caramelo. Se trata de Diego Díaz Hierro, huelvano, y José Manuel de Lara, hijo de Guadix (Granada). Ambos son gente de la pluma. El primero es insigne historiador. El segundo es un poeta de reconocida sensibilidad. Después de tratar sobre diversas cuestiones, don Diego continúa sus pasos y se detiene ante otro amigo al que también le ofrece otro caramelo. Y así iba, dando caramelos por doquier. No nos cabe la menor duda de que a su muerte le cedió a nuestra ciudad el más hermoso de los caramelos: su excelente archivo histórico.
El 13 de enero de 1974, llegó a la Ciudad de los Niños un coche de los bomberos onubenses. Pero no para apagar un fuego, sino a llevar un importante cargamento de caramelos que el “Rey Baltasar” -Carlos García-Iglesias Blount- donaba para los pequeños de forma personal. Por cierto, para ayudar a la supervivencia de esta encomiable Obra, a lo largo de los años se han organizado diversas campañas llamadas “Operación Toallas”, “Operación Ladrillo”, etc. La “Operación Juguetes” (1972), terminó felizmente: La firma Ibáñez Hermanos-J. Barba le regaló a la Ciudad de los Niños un magnífico televisor en color; los hermanos Rafael y Pedro Estévez le llevaron treinta kilos de caramelos. También colaboraron “Nuevas Galerías”, Electrodomésticos “Gredos”, Raya, Álvarez-Entrena, Antonio Pelayo, Amador Suárez…
En los años sesenta y setenta del siglo pasado, algunos de los circos que actuaron en Huelva solía repartir caramelos entre el público joven de sus gradas. Citemos en esta postura al Circo Monumental y al espectáculo que encabezaba la llamada “Pippi Calzaslargas de Huelva”:
<<… Seguidamente hizo su aparición a lomos de un caballo blanco con grandes lunares negros, la “Pippi Calzaslargas de Huelva”, que repartió a la chiquillería caramelos y golosinas entre el regocijo de los niños…>>.
Los kioscos siempre han sido buques insignias en la venta de frutos secos, caramelos y otras golosinas. En representación de este colectivo, traigamos al popular Manuel. El primer puesto lo tuvo en 1936 en la calle Rábida. De allí se pasó a otro (de mayores dimensiones) que instaló en la calle Alfonso XII y, en 1952, situó su último negocio en la plaza de las Monjas
En su puesto vendía pipas y caramelos de todas las clases, periódicos y aspirinas y cuanto pudiesen desear los niños y los mayores.
En abril de 1962, se inserta en el “Odiel” un anuncio que decía:
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Estos fueron los comienzos de la célebre marca “Pictolín” en nuestra ciudad.
El 13 de diciembre de 1963, amplió su negocio, trasladándose a un amplísimo local de la calle Béjar, Antonio Sánchez Mena, el hombre que más caramelos ha vendido en nuestra ciudad, acreditado por tal motivo en nuestra ciudad como “Rey de los Caramelos”. Como curiosidad, Sánchez Mena siguió la tradición de vender los “adoquines” en nuestra ciudad y fue el primer industrial en nuestra ciudad que vendió los célebres “Chupachups” en los años iniciales de la década de los sesenta.
En el año 1980, comenzaron a verse los caramelos con palitos.
En los últimos años se ha desarrollado la “cultura del caramelo”. Así, los ofrecen numerosos comercios onubenses (“Fotodoze”, “General Óptica”, en diversos hospitales, El Monte, a los que se acercan a admirar sus magníficos Belenes; la Caixa y casi todas las restantes entidades bancarias…). En este sentido, los dirigentes de EMTUSA, capitaneados por los señores Nieves y Benjumea, pensaron que debían devolver a los ciudadanos algo de los que ellos le ofrecían. Si los usuarios le aportaban a la Empresa sus dádivas utilizando el transporte, ellos debían darles, además de este servicio, un trato más humano del que se había ofrecido hasta aquellos instantes. Así, se introdujeron en las tradiciones de Huelva: Comenzaron a poner en los autobuses varios “Papa Noel” que animaron y festejaron la fiesta de la Navidad; en Reyes, también se observaban en los coches a los Monarcas de Oriente que felicitaban a la gente que subía a los autobuses y repartían caramelos a raudales…
En la actualidad, son varias las “Mecas de los Caramelos”, varios los establecimientos en los que los niños pueden adquirirlos en todas sus gamas y sabores: “María Luisa”, en el Mercado del Carmen, que confecciona estupendas piñatas repletas de caramelos y otras golosinas; “El Torrat” y los grandes almacenes, como “Carrefour”, “Hipercor”, “Mercadona”… Y hasta los diabéticos se han visto favorecidos en los últimos años, con la aparición de un caramelo que no tiene azúcar y que gracias a los edulcorantes consigue un dulce sabor similar al del tradicional caramelo.
miércoles, 23 de julio de 2008
curriculum vitae
CURRÍCULUN VITAE
DATOS PERSONALES :
Apellidos : Martínez Navarro.
Nombre: Antonio José.
Domicilio : C/ Villablanca Nº 2, 1º B. Huelva. C. P 21007.
Fecha de nacimiento: 11 de julio de 1948.
Lugar: Melilla
Estado civil: Casado.
TITULACIÓN ACADÉMICA :
Profesor de E. G. B.
SITUACIÓN LABORAL:
Funcionario de carrera de la Junta de Andalucía desde marzo de 1976, en la actualidad desempeña el cargo de Jefe del Servicio de Información de la Delegación Provincial de Educación y Ciencia en Huelva.
MERITOS PERSONALES:
Fundador y Presidente, elegido en 13 convocatorias, desde año 1984 hasta 1997, de Adepah (Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico de Huelva, en la que ha conseguido diversos objetivos para Huelva: Solicitud a la Unesco para que el Monasterio de Santa María de la Rábida sea reconocido como Patrimonio Universal; Recuperación de los sillares romanos que actualmente se encuentran en el parque de la Esperanza: Mayor sensibilidad del ciudadano onubense hacia su Patrimonio a través de Conferencias, Publicaciones, Premios, etc.
Fundador y Presidente de la Asociación Cultural "Alonso Sánchez de Huelva".
(1997-2006).
Fundador y Vicepresidente del C. A. T (Círculo Andaluz del Coleccionismo) (1978-1998)
Fundador y Presidente de la Asociación. “Antiguos alumnos del I. B. "La Rábida". (1995-1996)
PUBLICACIONES:
- Veinticuatro años de publicación semanal (en los primeros años la aportación era a diario), de un trabajo original, bajo el titulo de “Historia Menuda de Huelva”, en el Diario “Huelva Información”, la producción investigadora oscila entre las 2000 y 2500 páginas.
Libros :
* "Torería onubense"(tomos I y II). Se presentaron en Julio de 1994 y 1995 los dos primeros volúmenes.
* "Aquellos incomparables Carnavales de Huelva", aparecido en 1988 y con el que fue elegido Carnavalero del Año 1988 (votación popular), se le concedió el Premio "Se lo merece", etc. Posteriormente publicó la historia de diversas Peñas y personajes carnavaleros actuales.
En 2005, apareció una nueva edición, aumentada y corregida.
*"Historia Menuda de Huelva" (Volúmenes I, II, III, IV, V y VI)
*"Historia del Fútbol. Huelva” (Recreativo de Huelva, 1873 a 1900)
* "Historia del Fútbol. Huelva” (Historia del Titán C. F. y del Real Club Recreativo, período de 1901 a 1913).
* ”Biografía del economista D. Manuel Domínguez Martínez.”
* “Historia de los “Litri"
* “Poesía gráfica y relatos históricos onubenses, Volúmenes I y II.”
* “Historia de la Real e Ilustre Hermandad del Rocío, de Huelva.”
** El transporte urbano de viajeros en Huelva. 50 años de EMTUSA”.
**Raíces de la Hermandad Emigrante de Nuestra Señora del Rocío”.
“Biografía del Reverendo Padre Laraña”
“Las canoas de transporte de viajeros de Huelva a Punta Umbría”
“Biografía del médico onubense Antonio Cabeza Casas”
“Nuestra Señora de las Angustias y Huelva”.
“Historia del Colegio Público “Manuel Siurot”.
· Además han aparecido en entregas en el Diario "Huelva Información" :
- Las fiestas del Santo Patrón: Período de 1.600 a 1931 (publicado en enero de 1995).
- La celebración de la Velada de Nuestra Señora de la Cinta. Siglo XIX (publicada en septiembre de 1996).
- Cronista Oficial de la Muy Antigua, Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, Santo Entierro de Cristo y Soledad de María.
* COLABORACIONES CON MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOBRE LA
HISTORIA DE HUELVA:
- Radio Cadena Cope (2 años)
- Radio Nacional de España (4 años)
- Cadena S. E. R. ( dos meses), siendo el guionista, en la actualidad, del programa "Historia de las calles de Huelva" y de los slogan "Siéntase orgulloso de ser onubense".
- Canal Sur Radio (tres años)
- En la actualidad, todas las semanas tiene un espacio llamado “Retazos históricos”
- "Onda Marismeña" ( 1 AÑO)
- Asimismo, ha participado en los programas de Canal Sur Televisión : "Las calles de Huelva"; "Tal como somos";
- En Canal Plus: un programa de "El día después"
- Televisión local: "Historia del Real Club Recreativo de Huelva" e incontables programas relativos a diversos aspectos de la historia de Huelva.
- En la revista "Historia y Vida", ha publicado los siguientes artículos:
- "La Casa del Piloto Alonso Sánchez"
- "Jorge Wakelin, primer portero del fútbol español".
- "La onubense que fue Reina de Portugal".
- "El viaje del capitán Andrews".
- "El gran compositor onubense Pedro García Morales" (investigación seleccionada para 1996 y que fue una de las 144 que se publicaron entre miles de trabajos presentados durante el citado año).
. Ha realizado varios trabajos alusivos a la unión de Huelva con la hermana
República Argentina
. Ha tenido relaciones sobre diversos trabajos de investigación referentes a la República Argentina: con la Agregación Naval Argentina, Yach Club Argentino…
. Biografía del eximio poeta José Manuel de Lara Carrasco.
....... Otras colaboraciones: en la revista nacional "Almotacen", en las revistas "Corumbel", "El Penitente", en los boletines de las Hermandades del Santo Entierro, de la Misericordia.
-- Revistas de la Hermandad del Resucitado, 2005, 2006.
* Terminados, en compás de espera de sus publicaciones, los siguientes libros:
..... “Historia de los sitios, nuevas calles y plazas de Huelva".
...... “Veinticinco grandes doctores de la medicina onubense”.
...... “Tradición marinera de Huelva” (barcos, tripulaciones, astilleros, actividades, Pescadería, etc. desde 1550 hasta nuestros días)
..... “Naufragios y otros acontecimientos marítimos de Huelva”..
...... “Biografía del gran compositor Primitivo Lázaro”.
...... “Huelva, ayer y hoy”.
...... “Historia Menuda” (Volúmenes VII, VIII, IX y X)
...... “Historia de la Real e Ilustre Hermandad de la Esperanza”.
..... “35 biografías de mujeres insignes de la ciudad de Huelva”.
..... “Treinta voces del fandango y diez guitarras” (Historia del fandango desde el siglo XIX y cuarenta biografías de este cante).
...... “Egregias personalidades de la vieja Onuba”, y así hasta un total de treinta y tantos libros sobre la historia de Huelva.
…. “Biografías de veinte notabilísimos Alcaldes de Huelva”
....... Es autor de las primeras tarjetas postales historiadas (el texto lo firma A. J. Martínez Navarro y los grabados son de Pepe Bacedoni)
Enciclopedia con 10.000 voces o entradas sobre la ciudad de Huelva, que tendrá una capacidad aproximada de unos diez mil folios. (Está, en julio de 2008, en el 90 % de su totalidad y queda fijada para su terminación la fecha de 2010).
· COLABORACIONES EN ACTIVIDADES CULTURALES:
- Ha impartido altruistamente, más de 600 conferencias en El Repilado, Jabugo, Aroche, Aracena, Beas, Bollullos, Sevilla, Huelva....., sobre temas diversos: “Los marinos de Huelva en el descubrimiento de América”, “Alonso Sánchez de Huelva y Cristóbal Colón”, “Huelva a mediados del siglo X1X”, etc....
. Mantiene con el Excmo. Ayuntamiento de Melilla unas estrechas relaciones,
aportándole datos y fotografías relacionadas con la historia de la bella ciudad
norteafricana.
- En enero de 2000 fue designado por la Fundación de Cultura Islámica Española y por el Excmo. Ayuntamiento de Huelva para dar la conferencia titulada "Huelva árabe".
- En el año 1994 se le otorgó "La Uva Cultural del Año".
- En 1997 fue elegido "Onubense del Año".
- Ha recibido 56 placas homenajes de Asociaciones de vecinos, colegios,
entidades....
- En 2000 se le concedió la Medalla de Andalucía de la provincia de Huelva.
- He sido pregonero de las fiestas de la Barriada de la Hispanidad. Pregonero de la Barriada de La Ribera. Pregonero de los Carnavales de Huelva en 2001, Pregonero de las Cruces de Mayo....
- En diversas oportunidades, ha sido llamado por la Junta de Andalucía para que
fuese el presentador del Premio “Cercanías”, el que abriese con un texto los actos
relacionados con el mes de Andalucía, etc.
- Dispone de una fototeca sobre la Historia de Huelva compuesta por unas 19.000 ó 20.000 fotografías, y, sin duda, del mejor Archivo privado de la ciudad de Huelva.
- En diversas ocasiones (Concurso de textos por el 125 Aniversario de la Autoridad
Portuaria de Huelva; elección de las Choqueras mayor e infantil) ha formado
parte del jurado que designó estas ocasiones.
- En enero de 2006, el Excmo. Ayuntamiento de Huelva, por unanimidad de los
Concejales de los distintos grupos políticos, acordó otorgar el nombre de una
calle de la ciudad de Huelva a don Antonio José Martínez Navarro.
- Ha sido homenajeado en varias ocasiones y que hasta el momento le han solicitado cinco Asociaciones onubenses, en múltiples ocasiones se le conceda el título de Hijo Adoptivo de Huelva, se le nombre Cronista de la Ciudad de Huelva…
martes, 22 de julio de 2008
Cine Emperador
Cine “Emperador”, el rey de los cines
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Huelva, de gran tradición cinematográfica, inauguraba el sábado 19 de diciembre de 1964 su Cine “Emperador”, célebre por la calidad de las películas estrenadas y por su comodidad. Huelva crecía con la llegada del Polo de Desarrollo y esta nueva sala cinematográfica venía a cubrir uno de los nuevos huecos.
El primer destello histórico de este cine apareció el domingo 13 de diciembre de 1964 en “Odiel”. En el anuncio se detallaba algunas de las ventajas que tendría el nuevo local cinematográfico: “…Un suntuoso local con la maquinaria más moderna para todos los sistemas. Todd-Ao 70 mm. (6 pistas sonoras). Cinemascope Óptico. Cinemascope Estereofónico (4 pistas sonoras)”.
En efecto, estaba dotado de los más altos logros de la técnica de aquella época como era su sonido estereofónico, su calefacción electro automática y una excelente refrigeración y del sistema Todd-Ao, una innovación para los años sesenta. El pueblo onubense, al detectar ese bienestar, acudió masivamente en sus primeros meses a resguardarse del frío invierno y luego, en su primer verano (1965), se refugió nuevamente en él huyendo del calor.
El cine se situaba en la calle 18 de Julio (actual Berdigón), número 6. Tenía otra salida, que no se utilizaba por lo menos para el público, en la calle San Cristóbal.
Ocupaba el espacio que antes había tenido el Colegio “San Ramón”, y el dorso del mismo se constituía en el taller de un grupo de artistas entre los que sobresalían el escultor Antonio León Ortega, el pintor Antonio Brunt…
El cine se inauguró en la fecha supraindicada con la película “Un beso para Birdie”, interpretada por Ann Margret, Janet Leigh y Dick Van Dyke.
A través del diario “Odiel” del domingo 20 de diciembre de 1964, vamos a conocer cómo se desarrolló la inauguración y algunos datos de sus características:
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Como nota curiosa, añadamos que el Cine “Emperador” de Huelva, era hermano casi gemelo al que existía en Sevilla con el mismo nombre y que desapareció en los años noventa..
El primer precio que rigió en el “Emperador” fue Butaca Patio, 18 pesetas, y Entresuelo o principal, 15. Este principal se cerró en 1979.
En este cine se puede diferenciar dos etapas. La primera, donde llevaba el timón del negocio cinematográfico Segismundo Hernández, y la segunda, al cederle éste el cine a la Empresa “Cines de Jerez, S. A.” que lo tuvo hasta su cierre.
De entre los numerosos éxitos que han disfrutado las empresas de este cine, sólo vamos a citar los que han sido más clamorosos: “Lo que el viento se llevó”, “¿Quo Vadis?”, “La hija de Ryan”, “El Cardenal”, “Un violinista en el tejado”, “El Padrecito”, “Lawrence de Arabia”, “Las sandalias del pescador” (julio de 1973); “Perversidad” (diciembre de 1974); “Chicas de alquiler” (interpretada por Nadiuska. Enero de 1975); “La guerra de las galaxias” (diciembre de 1977), “El poder del deseo” (en la que Marisol participaba en la carrera del destape; proyectada en la pantalla de este cine en diciembre de 1975), “El exorcista” (enero de 1976); “Mandigo” (julio de 1977); “Asignatura pendiente” (estrenada en agosto de 1977): “Superman” (estrenada terminando marzo de 1979 y que estuvo exhibiéndose más de un mes. Este éxito se repitió con la proyección de “Superman II”, en diciembre de 1980); “La Colmena”, interpretada por Ana Belén, José Sacristán, Concha Velasco y Victoria Abril (diciembre de 1982); “E. T. El Extraterrestre” (película estrenada el 22 de diciembre de 1982, que ostentaba, en unión de la titulada “Furtivos”, el récord de permanencia en la cartelera de este cine. Fue tal el impacto de esta última cinta que, en diciembre de 1976, un año más tarde de su estreno, nuevamente se exhibió en este mismo cine)…
El día 1 de diciembre de 1975 comenzaba el caminar victorioso del Festival de Cine Iberoamericano”. Pues bien, desde la citada fecha el Cine “Emperador” celebró la mayoría de las sesiones de este Certamen, por estar acondicionado para esta singular manifestación del séptimo arte. Se puede afirmar que el “Emperador” se prestigió y le dio categoría al Festival desde la primera edición, hasta el año que cesó en su actividad.
Como nota curiosa, aquel día 1 se proyectaron las películas siguientes: a las 4 de la tarde, Sesión Monográfica, Cinema Novo de Brasil “A ora e vez de Augusto Matraca”, de Roberto Santos. A las 6 de la tarde. Sesión Informativa. “Vete a trabajar, vagabundo”, Brasil, de Hugo Carvana. A las 8 de la tarde. Sección Informática. “La Raulito”, de Laureano Murúa. Argentina y a las 11 de la noche, Sección Informática; “Los días del agua”, de Manuel Octavio Gómez, de Cuba.
En la mañana del sábado, día 12 de abril de 1975, a las doce horas, Radio “Popular” comenzó a celebrar su décimo quinto aniversario. Esta serie de actos artísticos-culturales se desarrollarían en los meses de abril y mayo. Pues bien, como primer acto se proyectó en el cine que historiamos la película “Los herederos de la Tierra”, film que venía con la aureola de haber sido galardonado con el “Oscar” de Hollywood y con los éxitos alcanzados en los festivales de Cannes y San Sebastián.
El 31 de agosto de 1978 se formó una gran algarabía en el Cine “Emperador”. Dejemos que “Odiel” del día anterior, nos recuerde a qué fue debida la escandalera;
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La famosa estrella viene realizando una gira por diversas ciudades andaluzas con motivo de la presentación de su película. Ayer estuvo en Sevilla y mañana lo hará en nuestra ciudad>>.
En los primeros días de noviembre de 1980, el Cine “Emperador” recibió la visita de los hijos de Caco. El día 13 del citado mes y año, “Odiel” se hacía eco de la detención de los ladrones:
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En diciembre de 1987 las salas cinematográficas habían dejado de ser multitudinarias. El público no abarrotaba los locales como lo había hecho durante décadas. La solución que hallaron los empresarios de los cines fue la de convertir la gigantesca pantalla, los amplios patios de butacas, en multicines, con menor capacidad pero que podía ofrecer en sus salas liliputienses varias películas independientemente.
La apertura de obras para la instalación de Multicines (en total tres salas) en el Cine “Emperador” está fechada en el mes de enero de 1988. La empresa “Sehersa” fue la encargada de las drásticas modificaciones del cine que historiamos. Así, el multicines comenzó a funcionar poco después.
El domingo 19 de septiembre de 2004, cerraba sus puertas el Cine “Emperador”. A partir del cese de la actividad de este cine y del “Rábida”, se impusieron los multicines que ya llevaban funcionando varios años en nuestra ciudad. Enriquezcamos este trabajo de investigación recordando las películas que el Multicines “Emperador” exhibió el 17, último día de proyecciones: “Mar adentro”, “Garfiel”, “El rey Arturo”, “Spykids 3-D” y “They” (“Ellos”).
Fue gerente, a lo largo de muchos años, de esta acreditada sala cinematográfica nuestro buen amigo Santiago Cotán Pinto Núñez, hombre muy ligado al deporte huelvano por su actividad profesional de crítico deportivo.
Las nuevas generaciones no conocerán, al desaparecer ambos, cómo eran las salas grandes cinematográficas ni se imaginarán cómo se veían las películas en aquellas pantallas que se convertían en refugio, para olvidar, aunque sólo fuese por unos momentos, los muchos apuros económicos que pasaban nuestros padres y abuelos.
