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jueves, 15 de abril de 2010

Cinema Rocío











El Cinema “Rocío”
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Como en todo momento de transición, Huelva, en la actualidad, en estas últimas convulsiones que están dando paso de lo viejo a lo nuevo, vuelve frecuentemente sus ojos hacia atrás. Apenas pasa día sin que alguien exprese una nostalgia. Ahora le está tocando el turno al Mercado del Carmen que dará paso a una plaza porticada. En su lugar, se eleva un armatoste en la vieja Avenida de Italia. El cambio ha sido brusco, drástico. Es una ciudad totalmente nueva la que se va elaborando. Por eso, el recuerdo de las vivencias antiguas es bálsamo que aminora el dolor de los que consideramos que en toda ciudad es interesante la supervivencia de lo antiguo. En este sentido, es placentero recordar un cine que, aunque fue flor de un verano, dejó su nombre para la historia del celuloide en nuestra ciudad. Nos referimos al cinema “Rocío”.

A lo largo de décadas, el cine fue ganando adeptos en tal magnitud que donde había un solar se le daba los mínimos toques higiénicos, de seguridad y ornato y se le convertía en un cine de verano.
En los meses iniciales de 1941, don Ramiro Monfort Mir solicita (Legajo, número 561 del A. M. H.) las aperturas de dos cines, uno establecido en la Plaza de Toros de la Merced y el otro en la risueña calle José Nogales. De cualquier forma, el cine “Rocío” se anunció siempre que perteneció a la “Empresa Soler”.
Y con unas modestas obras consistentes en dejar en condiciones el piso donde se asentarían las sillas, elevar unos muros que cercaran el recinto cinematógrafo e instalar una arcaica cabina para proyectar los filmes. El día 3 de junio de 1941 el “Odiel” insertaba en sus páginas la siguiente y escueta avanzadilla informativa:”Cinema Rocío. Próxima inauguración”.
Por fin, el sábado 21 del citado mes y año el mismo diario anunciaba con júbilo los primeros latidos del nuevo cine de verano:

<>.

Para los amantes de las estadísticas, añadiremos que el precio de la entrada ascendió a una peseta y treinta y cinco céntimos.

El día 25, la prensa local daba cuenta de aquel acontecimiento histórico para el cine huelvano:

<< Ha sido inaugurado el Cinema Rocío, instalado en la calle José Nogales; el local se encontraba repleto de numeroso público, que aspiró las bellezas y calidades de las cintas proyectadas.
Felicitamos a la empresa por el acierto de esta inauguración y le deseamos en la temporada muchos éxitos>>.

A lo largo del resto del verano la sesión de este cine se componía de un Noticiero (normalmente de la Casa alemana UFA) y dos películas. Los viernes, se daban sesiones más económicas llamadas “Fémina”. Conozcamos algunas de los filmes proyectados en este casi desconocido cine para las nuevas generaciones:
25-6-1941: “El túnel submarino” y “La pícara música”
26-6-1941: “El rayo lento” y “La pícara música”.
27-6-1941: “El rayo lento” y “El sargento Berry”.
28-6-1941: “La vuelta de Arsenio Lupin”.
29-6-1941: “Aféitame tú a mí”, por Popeye el marino, y “Adorable enemiga”.
1-7-1941: “Donde menos se espera” y “El legado de la estepa”.
2-7-1941: “El bailarín y el trabajador”, por Roberto Rey y Estrellita Colomer, y
“Una aventura de Mozart”.
3-7-1941: “La llamada de la selva” y “Dos soldaditos”.
4-7-1941: “La pimpinela escarlata” y “El paso del ocaso”.
5-7-1941: “Melodías de un rascacielos” (dibujos) y “Nobleza obliga”.
6-7-1941: “El rey del bataclán” y “La última avanzada”.
9-7-1941: “Un vagabundo millonario” y “Viaje de placer”.
10-7-1941: “El desaparecido” y “El vagabundo millonario”.
11-7-1941: “El desaparecido” y “Una avería en la línea”, por Spencer Tracy.
12-7-1941: Popeye el marino en “Duelo morrocotudo” y “Una hora en blanco”.
13-7-1941: Mismo programa que el día anterior.
15-7-1941: “La llamada secreta” y “El tigre”.
16.7.1941: “Popeye el Marino”, trailer de “La fuga de Tarzán” y “El héroe
público número 1”.
17-7-1941: “Popeye el Marino”, “Tobie” y “Emisora secreta L B 17”.
18-7-1941: “La fuga de Tarzán”, “Tobie” y “Emisora secreta L B. 17”.
22-7-1941: “Seguoia”.
25-7-1941: “Dejada en prenda” y “Madre Alegría”.
27-7-1941: “La vuelta de Arsenio Lupin”.
29-7-1941: “En los tiempos del vals”, por Ramón Novarro.
30-7-1941: “En el amor”.
31-7-1941: “El refugio”.
El viernes, 1 de agosto, se proyectaron las películas “Así es el amor” y “En los tiempos del vals”. En otro lugar del diario se anunciaba: “Estén atentos el día 5 a la nueva reorganización”.
Los días festeros de Colombinas los aprovechó la Empresa para realizar las modificaciones necesarias para levantar un pequeño escenario donde pudiesen actuar determinadas atracciones o espectáculos.
5 y 6 de agosto, 1941: “Vals Real” y “El Cardenal Richelieu”. El día 5, se anuncia las nuevas modificaciones del cinema que historiamos.
7-8-1941: “El Cardenal Richelieu” y “El Refugio”.
El viernes 22 de agosto, a las nueve y media de la noche, el Cinema Rocío, “Palacio del espectáculo”, anuncia el espectáculo “Cartel de Feria”, con Molero y su Orquesta y otras atracciones y avanza que al día siguiente actuaría “Pilarín de Aragón”.
El sábado 23 y el domingo 24, a las 10 de la noche, la Empresa Soler ofrece una velada de varietés selectas: Celia-Simoney, colosos de la danza moderna; “Pilarín de Aragón”, gentil estrella de la canción regional; el cantaor “Gitanillo de la Cava” y, en los intermedios de estas actuaciones, bailes en la pista. Los precios eran asequibles: Caballeros, 3 pesetas. Señoras, 2.
Los últimos latidos del Cinema “Rocío” fueron deportivos. Así, el sábado 14 de septiembre de 1941, a las diez y media de la noche, se anunciaban cuatro grandes combates de boxeo. Durante el transcurso de la velada se enfrentarían en los pesos plumas: “Manuel Díaz, de Huelva, y Juan Gil, del “Merced F. C.”. Pesos ligeros: Rafael Sánchez “Faito”, duro pegador de Huelva F. C. contra Nicasio Martín, valiente boxeador sevillano. Pesos ligeros. Gran revancha José León Capelo, ídolo onubense, Huelva C. F. contra Rafael Vallor, gran esgrimista sevillano. Pesos libres. Sensacional y emocionante revancha. Antonio Martín, invencible boxeador sevillano y esperanza de Andalucía, contra Segundo Bernal, campeón de Galicia y formidable encajador. Esta velada está controlada por la Federación Española de Boxeo. Sillas de ring, 3,50. Sillas de preferencia, 2.50. General de pie, 2. Cada caballero puede llevar una señorita. Los socios del Huelva C. F. sólo pagarán media entrada.”.
Finalicemos este trabajo de investigación describiendo la fachada del Cinema “Rocío”: Era ésta uniforme. Esta monotonía quedaba rota por la puerta de acceso a la terraza donde se situaban las sillas y las dos taquillas, donde se expendían las entradas.
Coronaba la citada puerta, un enrejado cartel en el que destacaba el reclamo CINEMA ROCIO, flanqueado por tres barras de fino herraje, la primera y la tercera de ellas terminadas en punta de fecha y la segunda o del centro en artística farola. En definitiva, una composición que se juzgaba muy artística para un cine de verano que sólo perduraría dos o tres meses a lo sumo.

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viernes, 26 de septiembre de 2008

Historia del Cine Terraza Palacio




El cine Terraza Palacio
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El cine “Terraza Palacio” fue un signo elocuente de los años sesenta del siglo pasado y de aquella época -época idónea para los que querían divertirse y sus posibilidades económicas les permitían hacer realidad esta aspiración- y porque fue un eslabón más de la voluntad de un hombre que de la nada, a base de inteligencia, sacrificios y tesón, supo crear un imperio económico: Sánchez Ramade.


En los años cincuenta y sesenta del siglo XX una de las inversiones más seguras era el cine. Todavía no existían los coches en número tan elevado, como ocurriría décadas más tarde, y los ciudadanos se conformaban con reservar las entradas de algunos de los numerosos cines que se asentaban en nuestra ciudad. En la fecha canicular, aumentaban considerablemente el número de locales cinematográficos con la apertura de cines de verano en los diversos barrios huelvanos (“Viaplana”, “Isla Chica”, “Miramar”, “Jardín Cinema”…). El “Terraza Palacio” se alojaba en un espléndido edificio de planta baja que, para su función como cine de verano, reunía inmejorables condiciones, a las que había que añadir la ventaja de su emplazamiento en la antigua calle General Mola, número 16 (actual Plus Ultra). En este sentido, ocupaba el espacio que más tarde tuvo la prestigiosa firma “Arcos Centro Comercial”, con la pantalla que detrás tenía la calle José Nogales y, a la izquierda, el ambigú.
Aparentemente nada había en la fachada que pudiera llamar la atención del transeúnte o visitante, que, no obstante, no la calificaba de fea.
El arquitecto, José Miguel Rodríguez Cordero, se encontró con un solar, de forma rectangular (“con un fondo de 45,50 metros y una longitud media de 12,50, ascendiendo en su superficie a 550 m/m”), procedente de la demolición de una finca, que conservaba sus medianerías laterales en perfecto estado, por ser los edificios colindantes (“Unión y el Fénix” y “Telefónica”) de reciente y sólida construcción. Así, que la obra que tuvo que realizar para transformarla en cine fue mínima: se redujo a una crujía de fachada y un muro de pantalla. “La crujía de la fachada se construyó en la planta baja en toda la anchura de la fachada (de 15 metros) por tres metros de fondo para cobijar los servicios de aseos y taquillas y para soportar la cabina que se construyó centrada en la segunda planta”. En la segunda planta se levantaron, arrogantes, dos pequeñas pérgolas laterales a la cabina, para que las enredaderas le diera dignidad al edificio que tan privilegiado emplazamiento tenía. La composición de la fachada se enmarcó mediante dos pilastrones de ladrillos cerámicos, avitolados, que flanquearon los tres huecos de las puertas, que fueron rematados por una visera con un rótulo luminoso que anunciaba el Cine y que estaba coronada por un gran ventanal formado por paneles de hormigón, tipo “sach”. La cornisa era tan sencilla que no tenía pretensiones de alcanzar la belleza, estaba rematada de hormigón. El paramento estaba enlucido de cemento y pinturas de colores vivos. Los laterales de la fachada eran lisos para fijar la cartelera. El citado arquitecto, contó con la colaboración del aparejador José María González Azcona. Y vamos a detallar el interior del Cine: La pantalla se construyó de tabiques dobles a la capuchina sobre la medianería que el arquitecto encontró. En la parte baja situó pilastras laterales a las que acopló contrafuertes de tabique con la finalidad de que formaran nervios decorativos. En la parte superior de las pilastras se observaban nichos para colocar los altavoces. La pantalla se reflectó, formando embocadura con una doble hilera de tabique con 40 centímetros de vuelo. Para darle un mayor realce al edificio, el original arquitecto construyó una jardinera o arríate pasamental.
El espectador que se disponía a ver la película de turno, se encontraba con un patio inmenso (capaz para albergar 756 sillas) que poseía una rasante adecuada y un pavimento arenado con albero y tres pasillos longitudinales suficientes para la cómoda circulación del público. Como los precios que tenía que pagarse en taquilla eran muy baratos, al finalizar cada verano, la saga de los Sánchez Ramade se frotaba las manos de satisfacción por el éxito económico obtenido.
En el Legajo del A. M. H., 231, número 1275, conocemos que el presupuesto que tuvo que abonar Eugenio Sánchez Ramade ascendió aproximadamente a 60.000 pesetas
Un anuncio inserto en las páginas del diario “Odiel” del 21 de julio de 1960, anunciaba su inauguración:

< Son valederas las mismas invitaciones que para el Palacio del Cine>>.

Efectivamente. La Empresa Sánchez Ramade también explotaba el “Palacio del Cine”, que se ubicaba en la calle Béjar.
En este primer verano, 1960, la empresa exhibió en la pantalla de este cine una auténtica selección de excelentes películas:
27 de julio: “El campeón y la bailarina”.
28 de julio: “Maternidad imposible”, interpretada por Linna Marques.
29 de julio: “Defiéndete Callagnan”, por Tony Whrigt.
2 de agosto: “Sabela vuelve al ataque”, por Sylvia Koscina y Renato Salvatore.
3 de agosto: “El vizconde de Montecristo”.
21 de agosto: “Diego Corrientes”, por José Suárez y Marisa de Leza.
31 de agosto: “El albergue de la Sexta Felicidad”, por Ingrid Bergman.
El día 25 de septiembre, cesaba la actividad de este cine de verano con la película
titulada “El Archiduque y la Costurera”, por Ziemann y Rodolf Pratk.
El 10 de junio de 1961 se inauguraba la temporada del “Terraza Palacio” con el film “Los puentes de Toko-ki”, por Gener Nebly. Williams Holden, Mickey Rooney y Frederich March.
Con excelentes entradas de público continuó la temporada que finalizó el día 1 de octubre de 1961. Aquél día se proyectó un film de acción: “Las aventuras de Quintín Durward”, de Robert Taylor y Kay Kindall.
La temporada de 1962 la comenzaba el 10 de junio con el estreno de “Llamad al 22-22, Inspector Sheridan”, por Ubaldo Lay y Nidtar Duca.
El éxito apoteósico de aquel verano fue, sin duda, el estreno –así lo anunciaba la Empresa en “Odiel” el 15 de julio- de la película de Marisol, “Ha llegado un ángel”,
Con la proyección, el 26 de septiembre de 1962, de “Anatomía de un asesinato”, interpretada por James Stewart y Lee Remick, finalizaba la temporada veraniega de 1962.
En el verano de 1963 este Cine no abrió sus puertas. No obstante, la Empresa tuvo mucha actividad en sus cines “Palacio del Cine” y “Central Cinema” y en las películas que proyectaba en el Estadio Cinema (en el Estadio Municipal también se daban sesiones de cine).
En las fechas caniculares de 1964, citemos dos éxitos: “Rocambole”, proyectada el día de la inauguración de temporada (24 de junio) y el día 3 de Agosto, “Los viciosos”. Como actores: Graciela Borges y Jorge Salcedo.
Y llegamos al epílogo de este cine: la temporada de 1965. La inauguración la tuvo con un estreno que se convirtió en un gran éxito; “¡Qué noche la de aquel día!”, en el que los papeles estelares los tenían los integrantes del mejor conjunto músico-vocal de la Historia, “The Beatles”.
Recordemos otros éxitos:
22 de julio: “Molly Brown”, interpretada por Debbie Reynold y H. Presnel.
29 de julio: “El desierto de Pigalle”, de Anne Girardot y Pierre Travaud.
El 5 de agosto Mario Moreno “Cantinflas” arrancó muchas carcajadas con su película “Ahí está el detalle”.
4 de septiembre: “Los hijos del capitán Grant”, por Maurice Chevalier, Hayley Mills y George Sanders.
18 de septiembre: “El sabio en apuros”, por Fred Mac Murray y Nancy Olvin.
El 26 de septiembre de 1965 los cinéfilos se despedían de las excelencias veraniegas de esta pantalla, disfrutando con la deliciosa película de Rocío Dúrcal. “La chica del trébol”. En esta ocasión, el oponente masculino de Rocío era José Luis López Vázquez.
Antes de finiquitar la historia de este Cine, sepamos los motivos que indujeron a ello en una época en la que la actividad de un cine era un negocio serguro.
El solar donde estuvo ubicado el “Terraza Palacio” a lo largo de cinco años, procedía del derribo de un edificio que en el mismo espacio existía, cuya demolición se llevó a cabo por su dueño. Alfonso Ramírez de Arellano, Marqués de Encinares, previo expediente de declaración de ruina incoado a su instancia, y cuya tramitación, por la resuelta y unánime oposición de los inquilinos que habitaban el inmueble, dio origen a una larga y empeñada controversia administrativa que duró cerca de diez años.
En 1958, ya estaba vacío el inmueble, pero el Ayuntamiento, basado en que se encontraba en estado ruinoso, obligó a don Alfonso a que derribara la vivienda. A lo largo de meses, el propietario del solar intentó venderlo sin que lo pudiera conseguir, ya que existía una gran crisis en nuestro país. ¿Y si construyera por mi cuenta un nuevo edificio semejante al de la sede de la Compañía de Seguros”La Unión y el Fénix” Español? pensó el noble terrateniente. Se puso en contacto con el arquitecto Sr. Cánovas del Castillo, que había hecho el proyecto de la casa propiedad de la Compañía y éste le aseguró que en 1959 era imposible realizar una vivienda similar a la de “La Unión y el Fénix por menos de nueve millones de aquellas pesetas (su coste alcanzaba por metro cuadrado unas 4.000 mil pesetas, por lo que los 460 metros cuadrados que medía el solar y las decoraciones interiores y exteriores de los pisos supondría la desorbitada, para la época, cantidad de nueve millones de pesetas). No se arredró, y se puso en contacto con los diversos bancos que no le pudieron prestar la citada cuantía, ya que una disposición del Ministerio de Hacienda prohibía esta clase de préstamos.
En este callejón sin salida, llegó Eugenio Sánchez Ramade y le propuso alquilarle el solar para instalar en él un cine al aire libre. Llegaron a un acuerdo y firmaron un contrato de arrendamiento para la explotación del solar por espacio de cinco años, haciendo constar en dicho contrato que si encontraba alguna persona que quisiera comprarlo, el arrendatario, Sr. Sánchez Ramade, habría de dejarlo libre mediante una pequeña cantidad de indemnización al comprador. Así pues, cuando terminó el contrato en 1965, el “Terraza Palacio” se convirtió en una de las páginas del libro de la Historia del cinematógrafo en nuestra ciudad.
En estos años, el ruido que producían los altavoces del cine que historiamos, provocó la denuncia, ante al Ayuntamiento, de Antonio Ruiz Muño, propietario del Hotel “Victoria”, situado en la calle José Nogales y limítrofe, por lo tanto, con la parte trasera del “Terraza”. Esta denuncia derivó a que durante el verano de 1963, permaneciese el cine en total inactividad.

Si todos los locales y solares destinados a la actividad cinematográfica en nuestra ciudad, fueron empleados, en alguna ocasión, para otros fines (veladas de boxeo, baile, espectáculos flamencos o de otra índole), el “Terraza Palacio”, por su riguroso contrato de arrendamiento, en los cinco años en que estuvo vigente se dedicó, exclusivamente, a la proyección de películas.

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martes, 22 de julio de 2008

Cine Emperador







Cine “Emperador”, el rey de los cines
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Huelva, de gran tradición cinematográfica, inauguraba el sábado 19 de diciembre de 1964 su Cine “Emperador”, célebre por la calidad de las películas estrenadas y por su comodidad. Huelva crecía con la llegada del Polo de Desarrollo y esta nueva sala cinematográfica venía a cubrir uno de los nuevos huecos.
El primer destello histórico de este cine apareció el domingo 13 de diciembre de 1964 en “Odiel”. En el anuncio se detallaba algunas de las ventajas que tendría el nuevo local cinematográfico: “…Un suntuoso local con la maquinaria más moderna para todos los sistemas. Todd-Ao 70 mm. (6 pistas sonoras). Cinemascope Óptico. Cinemascope Estereofónico (4 pistas sonoras)”.

En efecto, estaba dotado de los más altos logros de la técnica de aquella época como era su sonido estereofónico, su calefacción electro automática y una excelente refrigeración y del sistema Todd-Ao, una innovación para los años sesenta. El pueblo onubense, al detectar ese bienestar, acudió masivamente en sus primeros meses a resguardarse del frío invierno y luego, en su primer verano (1965), se refugió nuevamente en él huyendo del calor.
El cine se situaba en la calle 18 de Julio (actual Berdigón), número 6. Tenía otra salida, que no se utilizaba por lo menos para el público, en la calle San Cristóbal.
Ocupaba el espacio que antes había tenido el Colegio “San Ramón”, y el dorso del mismo se constituía en el taller de un grupo de artistas entre los que sobresalían el escultor Antonio León Ortega, el pintor Antonio Brunt…
El cine se inauguró en la fecha supraindicada con la película “Un beso para Birdie”, interpretada por Ann Margret, Janet Leigh y Dick Van Dyke.
A través del diario “Odiel” del domingo 20 de diciembre de 1964, vamos a conocer cómo se desarrolló la inauguración y algunos datos de sus características:

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Como nota curiosa, añadamos que el Cine “Emperador” de Huelva, era hermano casi gemelo al que existía en Sevilla con el mismo nombre y que desapareció en los años noventa..
El primer precio que rigió en el “Emperador” fue Butaca Patio, 18 pesetas, y Entresuelo o principal, 15. Este principal se cerró en 1979.
En este cine se puede diferenciar dos etapas. La primera, donde llevaba el timón del negocio cinematográfico Segismundo Hernández, y la segunda, al cederle éste el cine a la Empresa “Cines de Jerez, S. A.” que lo tuvo hasta su cierre.
De entre los numerosos éxitos que han disfrutado las empresas de este cine, sólo vamos a citar los que han sido más clamorosos: “Lo que el viento se llevó”, “¿Quo Vadis?”, “La hija de Ryan”, “El Cardenal”, “Un violinista en el tejado”, “El Padrecito”, “Lawrence de Arabia”, “Las sandalias del pescador” (julio de 1973); “Perversidad” (diciembre de 1974); “Chicas de alquiler” (interpretada por Nadiuska. Enero de 1975); “La guerra de las galaxias” (diciembre de 1977), “El poder del deseo” (en la que Marisol participaba en la carrera del destape; proyectada en la pantalla de este cine en diciembre de 1975), “El exorcista” (enero de 1976); “Mandigo” (julio de 1977); “Asignatura pendiente” (estrenada en agosto de 1977): “Superman” (estrenada terminando marzo de 1979 y que estuvo exhibiéndose más de un mes. Este éxito se repitió con la proyección de “Superman II”, en diciembre de 1980); “La Colmena”, interpretada por Ana Belén, José Sacristán, Concha Velasco y Victoria Abril (diciembre de 1982); “E. T. El Extraterrestre” (película estrenada el 22 de diciembre de 1982, que ostentaba, en unión de la titulada “Furtivos”, el récord de permanencia en la cartelera de este cine. Fue tal el impacto de esta última cinta que, en diciembre de 1976, un año más tarde de su estreno, nuevamente se exhibió en este mismo cine)…
El día 1 de diciembre de 1975 comenzaba el caminar victorioso del Festival de Cine Iberoamericano”. Pues bien, desde la citada fecha el Cine “Emperador” celebró la mayoría de las sesiones de este Certamen, por estar acondicionado para esta singular manifestación del séptimo arte. Se puede afirmar que el “Emperador” se prestigió y le dio categoría al Festival desde la primera edición, hasta el año que cesó en su actividad.
Como nota curiosa, aquel día 1 se proyectaron las películas siguientes: a las 4 de la tarde, Sesión Monográfica, Cinema Novo de Brasil “A ora e vez de Augusto Matraca”, de Roberto Santos. A las 6 de la tarde. Sesión Informativa. “Vete a trabajar, vagabundo”, Brasil, de Hugo Carvana. A las 8 de la tarde. Sección Informática. “La Raulito”, de Laureano Murúa. Argentina y a las 11 de la noche, Sección Informática; “Los días del agua”, de Manuel Octavio Gómez, de Cuba.
En la mañana del sábado, día 12 de abril de 1975, a las doce horas, Radio “Popular” comenzó a celebrar su décimo quinto aniversario. Esta serie de actos artísticos-culturales se desarrollarían en los meses de abril y mayo. Pues bien, como primer acto se proyectó en el cine que historiamos la película “Los herederos de la Tierra”, film que venía con la aureola de haber sido galardonado con el “Oscar” de Hollywood y con los éxitos alcanzados en los festivales de Cannes y San Sebastián.
El 31 de agosto de 1978 se formó una gran algarabía en el Cine “Emperador”. Dejemos que “Odiel” del día anterior, nos recuerde a qué fue debida la escandalera;

< Con tal motivo en la sesión de las diez y media de la noche, Susana Estrada será objeto de una entrevista cara al público en el escenario de dicho local y luego se reunirá con informadores de prensa y radio en una rueda de prensa en la que hablará de su película y de su libro “Húmedo sexo”.
La famosa estrella viene realizando una gira por diversas ciudades andaluzas con motivo de la presentación de su película. Ayer estuvo en Sevilla y mañana lo hará en nuestra ciudad>>.

En los primeros días de noviembre de 1980, el Cine “Emperador” recibió la visita de los hijos de Caco. El día 13 del citado mes y año, “Odiel” se hacía eco de la detención de los ladrones:

< Se trata de F. L., L. V., J. P. G. y D. M. C., presuntos autores del robo al cine Emperador, donde estos menores penetraron por la reja existente apoderándose de pequeñas cantidades de dinero procedente de las taquillas>>.

En diciembre de 1987 las salas cinematográficas habían dejado de ser multitudinarias. El público no abarrotaba los locales como lo había hecho durante décadas. La solución que hallaron los empresarios de los cines fue la de convertir la gigantesca pantalla, los amplios patios de butacas, en multicines, con menor capacidad pero que podía ofrecer en sus salas liliputienses varias películas independientemente.
La apertura de obras para la instalación de Multicines (en total tres salas) en el Cine “Emperador” está fechada en el mes de enero de 1988. La empresa “Sehersa” fue la encargada de las drásticas modificaciones del cine que historiamos. Así, el multicines comenzó a funcionar poco después.
El domingo 19 de septiembre de 2004, cerraba sus puertas el Cine “Emperador”. A partir del cese de la actividad de este cine y del “Rábida”, se impusieron los multicines que ya llevaban funcionando varios años en nuestra ciudad. Enriquezcamos este trabajo de investigación recordando las películas que el Multicines “Emperador” exhibió el 17, último día de proyecciones: “Mar adentro”, “Garfiel”, “El rey Arturo”, “Spykids 3-D” y “They” (“Ellos”).
Fue gerente, a lo largo de muchos años, de esta acreditada sala cinematográfica nuestro buen amigo Santiago Cotán Pinto Núñez, hombre muy ligado al deporte huelvano por su actividad profesional de crítico deportivo.
Las nuevas generaciones no conocerán, al desaparecer ambos, cómo eran las salas grandes cinematográficas ni se imaginarán cómo se veían las películas en aquellas pantallas que se convertían en refugio, para olvidar, aunque sólo fuese por unos momentos, los muchos apuros económicos que pasaban nuestros padres y abuelos.

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